Miércoles de 2 x 1

Fincher, nada perdido en su trabajo

Cuando uno entra a la sala de cine tiene ciertas expectativas, e incluso en un juego mental, tratar de adivinar el final. Por ejemplo, si compras un boleto para Transformers esperas más de dos horas con explosiones por aquí y por allá; en cambio, si la entrada es para El gran hotel Budapest la idea es muy distinta, la expectativa es de una historia de enredos y actuaciones dignas de premios.

En el caso de Perdida uno se predispone desde el título, y más cuando se ven los avances (hay uno donde podría darse la pista para resolver la trama), pero no es tan sencillo tratándose de David Fincher conocido por grandes historias de patologías humanas.

Fincher nos deleitó a finales del siglo pasado con Seven y El club de la pelea, mientras que hace un par de años volvió a los reflectores con El curioso caso de Benjamin Button y La red social. De estos proyectos sobresale que varios vienen de la literatura y otro de la vida real, así que no es raro que Perdida también tenga sus antecedentes en un libro.

Publicado en 2012, Gone girl se convirtió en uno de los títulos más vendidos y desde luego llamó la atención de los estudios no tanto por su popularidad, sino porque su historia es lo suficientemente buena para competir por los grandes premios.

La producción, a cargo de 20th Century Fox, además de contar con Fincher consiguió que la autora original Gillian Flynn fuera la guionista, lo cual brindó una historia que por un lado se mantuviera fiel a la original, pero con cambios suficientes para dar una que otra sorpresa a quienes ya leyeron el libro.

¿De qué se trata Perdida? Pues de la desaparición de Amy Dunne (Rosamund Pike) justo el día de su quinto aniversario, lo cual abre la puerta de su matrimonio con Nick (Ben Aflleck) mismo que nos lleva de un lado a otro, del cuento de hadas al infierno.

La película es larga, sobre todo cuando se piensa que el misterio está resuelto se da una vuelta de tuerca que cambia completamente la idea del espectador. Y es que a lo largo de la primera parte uno ve cómo la trama se desarrolla pero es obvio que hay algo detrás, en gran medida oculto por el espectáculo de los medios que de nueva cuenta salen mal parados.

Pero no tanto por su cobertura, sino por su voluble participación, por momentos son condescendientes con el marido que busca desesperado a su esposa y en otros momentos despiadados a priori, pero a decir verdad, uno sin saber el desenlace toma cierto partido como esperando que su idea de qué fue lo que pasó sea la verdad; es como jugar al detective.

Es en ese punto cuando la historia escrita por Flynn toma un giro tal vez esperado por el espectador (la solución parecía tan fácil) pero no de la forma; es entonces que uno se cuestiona todo lo que ha visto e incluso para aquellos que tienen pareja entran en la breve pregunta de ¿yo lo haría?

Es que Perdida más que un thriller policiaco es una historia sobre los extremos de las relaciones humanas, en especial dentro del matrimonio. Aunque me gustaría ejemplificar con lo que pasa eso sería spoiler, por lo que mejor es no hablar de eso.

De lo que sí puedo hablar es de las actuaciones, donde destaca Pike que sin exagerar ya se apunta para los grandes premios de enero y febrero. La actriz tiene su trayectoria, pero de perfil bajo con participaciones en Furia de titanes 2 o Jack Reacher: Bajo la mira, pero eso en lugar de perjudicarla le ayudó para obtener el papel

Varias estrellas de Hollywood buscaron ser Amy, pero fueron desechadas sus peticiones porque querían a alguien que pudiera ser un rostro más que fresco, uno independiente a otras producciones; por eso Charlize Theron se quedó con las ganas, y después de ver la película nadie la culparía por querer participar en ella.

De su coprotagonista hay que decir que Affleck no es precisamente el actor más popular (y menos después del anuncio de que él es Batman) pero de nuevo, eso juega a su favor pues su papel es eso, un tipo que levanta pasiones, nunca pasa desapercibido en una plática y sin ser la mejor interpretación de la historia sobre pasa la media.

Perdida es una película larga (dura como dos horas y media) pero en general valen la pena. Salvo el final que me pareció que le sobran acontecimientos, no se puede criticar esa decisión, pues esa parte es la que más cambia respecto al libro.

Esta es realmente la primera en levantar la mano para los Oscar, y con posibilidades interesantes para las categorías grandes. Habrá que ver la competencia, pero lo cierto es que al entrar uno debe estar listo para ver una gran obra.

alejandro.suarez@milenio.com