Miércoles de 2 x 1

Los Ariel y Maléfica dominan la semana

Dos temas destacan en el mundo del cine mexicano de los últimos siete días, por un lado tenemos la entrega de los máximos premios de la industria local, los Ariel, donde La jaula de oro fue la gran ganadora dejando en segundo término a Heli que se llevó el premio al Mejor Director; por otro lado está el debut triunfal de Maléfica, el que hasta ahora es el mejor inicio de una película de Disney, pero vamos por partes.

Hace una semana, unas horas antes de la entrega de los premios, pensé que se dividirían la gloria, que La jaulade oro se alzaría con el máximo premio, mientras Heli tendría el honro de llevarse la noche por cuestiones numéricas. La verdad es que la primera conquistó nueve estatuillas, incluida la de Película, mientras que Heli coronó a Amat Escalante como mejor Director.

Fue una decisión salomónica, fuera de cualquier polémica sobre si una u otra película tendría más merecimientos para alzarse como la máxima ganadora de la noche, incluida la de Mejor Actor que correspondió a Brandon López por encima del favorito Luis Gerardo Méndez.

Si uno u otro merecían la presea es discutible, aquí la cuestión es que muchos pensaron que la decisión de entregarle el Ariel al protagonista de La jaula de oro alejó al gran público de la premiación, pues después de todo, Méndez se convirtió en uno de los histriones mexicanos más redituables de los últimos 12 meses, no sólo en cine, también en teatro.

De hecho, la mayor polémica vino de la propia Academia, que lanzó crítica mordaz a los cines, al afirmar que si la industria del cine nacional se encuentra estancada es porque no les dan los espacios necesarios en la cartelera. La respuesta no se hizo esperar, y fue que eso no es cierto, y como muestra es que La jaula de oro fue arropada por el sector comercial con especial énfasis de sus premios internacionales.

Es un punto polémico, ya que determinar el espacio que debe de tener una película siempre será mayor conforme la posición sea más cercana a los realizadores de ésta, mientras que los expositores, en especial cines, defenderán sus intereses económicos, es decir, que ellos ponen lo que creen tendrá mayor impacto en taquilla.

Para muestra, es que hace un par de años, cuando se estrenó Los Vengadores, recuerdo que el domingo del fin de semana de estreno era literalmente la única película en cartelera, cada 50 minutos había una nueva función del que es hasta el momento el hit de la década.

Entonces, ¿hay espacio en la cartelera para las propuestas mexicanas? Es complicado, pues ni todas juntas podrían recaudar lo que una sola película estadounidense puede, por eso hay que darle la razón a los empresarios, pero…

El cine es una industria cultural, donde se exponen las visiones de una sociedad, en este caso la mexicana, que no sólo merecen, requieren un espacio para que al menos en nuestro país haya gente que la consuma.

Desde luego, no se trata de un decreto, pues cada cine invierte cierta cantidad de dinero que merece al menos recuperar, y para ello requiere un producto de calidad. Desde luego, apostar en cintas como La jaula de oro o Heli es fácil por sus blasones internacionales, pero para algo más local, sin grandes nombres comerciales de respaldo pues habría que intentarlo ¿o no?

En una de esas se encuentran con una sorpresa, como es el caso de Maléfica que este fin de semana se convirtió en el mejor estreno de Disney. No es poca cosa si se considera que recaudaron más de 120 millones de pesos en México, desbancando a los X-Men, en algo que se puede considerar hasta el momento la sorpresa del año.

Si no lo saben, esta apuesta es presentar una nueva versión del clásico La bella durmiente, esta vez ante los ojos de la bruja Maléfica, por lo que cuestiones como bondad y maldad tienen una vuelta de tuerca interesante, sobre todo en una época donde los malos ya no son vistos de mala gana.

Para empezar, la elección de Angelina Jolie como la protagonista fue correcta, pues pese a su apariencia anoréxica de la cara (los pómulos son ejemplo de ello), da esa fuerza de un personaje que destila maldad, pero al mismo tiempo da compasión.

Conforme pasan los minutos, va desvaneciéndose esa figura que la misma Disney construyó desde mediados del siglo pasado, para mostrarnos algo más cercano a la compasión de un personaje perturbado, en lugar de terrorífico que nos prometió tanto en los avances como en la publicidad.

¿Superará esta versión a la clásica de la versión animada? Sólo el tiempo lo dirá, pero lo cierto es que sus más de 120 millones de pesos de taquilla apoyan a Jolie por el momento.

alejandro.suarez@milenio.com