Miércoles de 2 x 1

Ahí viene el Óscar

Temporada de premios y desde ahora las primeras polémicas se desatan en días donde la subjetividad es más que nunca el papel primordial. En el continente americano no hay mayor premio para los cineastas que el Oscar, si es el galardón más importante del mundo del séptimo arte es la primera cuestión a discutir pues hay quienes dirán que es la Palma de Oro de Venecia.

Lo cierto es que el festival italiano tiene un gran imán para películas europeas y de carácter más independiente, mientras que los Oscar va más enfocado a las grandes producciones de Hollywood, vamos, ni siquiera el cine independiente de estados Unidos tiene buena oportunidad de ganar una estatuilla de oro.

Pero enfoquémonos al Oscar. Desde hace un par de décadas se ha convertido en un verdadero espectáculo televisivo para premiar a lo mejor del cine durante el año anterior; o al menos eso se intenta.

El anuncio de los nominados para la edición 86 será la próxima semana, destacando películas como Gravedad del mexicano Alfonso Cuarón; Escándalo americano de David O. Russell; 12 años esclavo de Steve McQueen, El lobo de Wall Street de Martin  Scorsese, entre muchas otras.

Para la categoría reina, Mejor Película, hay 10 lugares disponibles en la lista final. Es curioso recordar que antes de 2009 la lista era de cinco, pero ese año ocurrió una de esas transformaciones que la Academia tuvo que hacer más a fuerza que de ganas.

Previo al anuncio de las nominaciones se especulaba que Batman El Caballero de la Noche podría estar entre las cinco finalistas de Mejor Película. Unos a favor y otros en contra de la nominación, al final “su lugar” fue ocupado por El lector, mientras que la cinta del héroe de Ciudad Gótica fue delegada a categorías técnicas siendo su premio de consolación el premio a Actor de Reparto otorgado de manera póstuma a Heath Ledger.

Desde luego, es debatible si El Caballero de la Noche merecía la nominación, pero el impacto entre la audiencia cada vez más distanciada de los premios hizo que al año siguiente aumentaran los finalistas para el máximo galardón.

Otra de las polémicas que se sucintaron alrededor de los premios de la Academia fue en febrero de 2004. Todo el mundo recordará que El Señor de los Anillos: el retorno del rey arrasó con 11 Oscar, lo que la puso entre las tres mayores ganadoras junto a Titanic y Ben Hur.

Para los críticos de las películas fantásticas queda el argumento que la adaptación de la novela de Tolkien sólo ganó en categorías técnicas, es más, a lo largo de la trilogía sólo Ian McKellen fue nominado por su actuación como Gandalf en la primera entrega.

La polémica viene a la hora de analizar bien los detalles pues para muchos Andy Serkis mereció al menos una nominación como actor de reparto por su interpretación de Gollum. Ésta fue desechada desde el principio ya que Serkis “no actuó”, sino que su presencia en el film fue gracias a efectos especiales.

Este punto es de nuevo debatible, pues pese a que su apariencia final en la película (y por lo tanto sus expresiones) fueron manipuladas por computadora, pero nadie puede negar que sin Andy la presencia de Gollum hubiera sido imposible.

En días recientes escuchamos una polémica más o menos igual. En la película Her de Spike Jonze, Scarlett Johansson tiene un papel un tanto peculiar: es la voz de un programa de computadora del cual se enamora el protagonista de la historia, Theodore (Joaquín Phoenix).

El problema surgió cuando muchos consideraron que la actuación de Johansson merecía al menos una nominación para los Globos de Oro; pero oh sorpresa, ni competir la dejaron pues como no aparece ella a cuadro fue descartada su inscripción. Seguramente pasará lo mismo en los Oscar.

En fin, son criterios debatibles para ver si alguien merece o no estar en la lista final de un premio, pero la polémica aumenta entre mayor sea la jerarquía del premio.

En el caso específico de los Oscar habrá que decir algo, pese a que tiene argumentos para autoproclamarse como el galardón más importante del cine, la verdad es que tiene un par de granos en el arroz.

Primero: en su momento ignoró a joyas del séptimo arte como El ciudadano Kane. La obra de Orson Wells sólo ganó Mejor Guión, y eso que es considerada como una de las mejores de la historia; Alfred Hitchcock nunca ganó uno.

De cineastas internacionales se puede decir que ya eran grandes antes de ganar su estatuilla; es decir, el Oscar ganó prestigio al galardonarlos y no al revés. En fin, habrá  que ver quién gana en este 2014.