En Corto

Para ir al cielo

Abandonar la tierra para viajar un poco afuera de la atmósfera terrestre, supone de inicio el desembolso de una cifra inalcanzable para la mayoría de nosotros. Como ejemplo está el caso del multimillonario estadounidense Dennis Anthony Tito, quien en 2001, pagó 20 millones para convertirse en el primer turista espacial.

Luego está el tema de los trajes espaciales, ya que cuando un astronauta se encuentra en la órbita de la Tierra baja, se expone a temperaturas que van desde los129 grados centígrados bajo cero, hasta los 121 sobre cero, y estos deben controlar la presión interna a fin de que los fluidos corporales no hiervan ante el vacío del espacio exterior.

También está la perdida de la gravedad, lo que debilita los músculos, favorece el deterioro óseo, aumenta la presión arterial, genera hinchazón de la cara, y propicia la tendinitis, dolores de espalda y la acumulación de grasa en el cuerpo.

Por si algo faltara, está el riesgo permanente de la radiación cósmica. En la tierra el campo magnético nos protege de ella; pero en el espacio exterior una sola partícula de estos rayos, tiene el poder de atravesar el cuerpo humano y destruir el ADN, provocando mutaciones celulares y el desarrollo de cáncer. Por eso los científicos consideran que hay un 30% de posibilidad de desarrollar un cáncer terminal en una misión al planeta Marte.

Así las cosas "ir al cielo" no es barato ni sencillo. Y en un sentido espiritual, los problemas para ir al cielo son aún mayores. En principio la Biblia enseña que ningún pecador puede acceder al cielo, y todos lo somos, por lo que de entrada estamos destituidos de la gloria de Dios, y descalificados para ingresar al cielo. En segundo lugar, en la condición en la que estamos, -pecadores perdidos-, sería imposible estar ante la presencia de un Dios totalmente Santo, al que Escritura define como fuego consumidor.

Ninguna religión, rito, ceremonia, filosofía, o esfuerzo humano, puede darnos acceso al cielo. Pero como Dios nos ama; él mismo pagó el precio de nuestro pecado en la cruz del calvario; derramó su sangre para limpiarnos, y resucitó de entre los muertos para darnos vida. En eso consiste el "Evangelio" o "Buenas nuevas".

Dios nos regala el cielo por medio de la fe en Cristo. "Cree en el Señor Jesús y serás salvo".