En Corto

El dinero enferma

Es literal. ¿Ha oído usted hablar del "dinero sucio"? Pues bien, en esta ocasión no voy a referirme a eso en lo que quizá usted esté pensando, sino más bien al llamado "Proyecto Sucio", llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Nueva York en los Estados Unidos.

El tema es interesante, ya que según especialistas de diversos campos de la ciencia involucrados en el mismo, la circulación de billetes "de mano en mano" -particularmente los de baja denominación- se ha convertido en un medio de intercambio de algo más que bienes materiales o de servicios, ya que estos portan hasta tres mil bacterias peligrosas para quienes los manipulan sin higiene.

Los investigadores encontraron que entre estas bacterias, las que más abundan son las que causan Acné. Pero no solo eso, atención para quienes se llevan los dedos a la lengua para ensalivarlos antes de contar el dinero, los billetes contienen bacterias causantes de úlceras gástricas, neumonía, intoxicaciones e infecciones estafilocócicas.

Es más, algunas de estas bacterias encontradas en los billetes son las responsables de que las personas se vuelvan resistentes a los antibióticos.

Según esta investigación, publicada por el diario The Wall Street Journal, desde las rupias utilizadas en la India, hasta los euros, los billetes en general podrían ser una fuente de contagio de diversas y peligrosas enfermedades.

"Fue bastante sorprendente, ya que encontramos que los microbios en verdad crecen en el dinero", dijo Jane Carlton, directora de la secuencia de genoma del Centro de Genómica y Biología de Sistemas de la Universidad de Nueva York.

Definitivamente hay que tener cuidado con el dinero. Pero no solamente respecto a la salud física, sino también del alma.

El apóstol Pablo asegura que, "raíz de todos los males es el amor al dinero", ya que al codiciarlo nos olvidamos de Dios y somos "traspasados de muchos dolores".

El amor al dinero envenena, corrompe y hace que "caigamos en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas que hunden a los hombres en destrucción y perdición". Y Pablo añade: "no se dejen engañar, realmente en Cristo están todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento".

Tener a Cristo es poseerlo todo. No tenerlo en nuestro corazón y vida, es no tener nada.