En Corto

Triste lamento

Es bien conocido que la BBC de Londres ha estado produciendo una nueva serie de documentales relacionados con la naturaleza. Para captar imágenes en un ambiente lo más natural posible, los técnicos de la empresa desarrollaron cámaras espías camufladas, y así han logrado grabar escenas únicas del comportamiento de los animales salvajes en su propio hábitat.

En uno de estos proyectos todo marchaba bien, hasta que una de las cámaras se convirtió en la protagonista de un hecho inédito, luego de que un grupo de monos creyera que se trataba de una verdadera cría. Resulta que la cámara en cuestión fue disfrazada como si fuera un pequeño Langur, que es una especie de mono típica de la India, al que colocaron en una rama. De pronto, otro Langur joven se acerca para jugar con él, lo toma, y se le cae al suelo. Lo que ocurrió después fue grabado con cámaras exteriores. Una hembra adulta se acerca al mono animatrónico y lo toma entre sus brazos como si tratara de revivirlo. Ante la falta de reacción, lo coloca en el suelo mientras otros monos se acercan y tocan el "inerte cuerpo". Pasado el tiempo y sin que sus esfuerzos logren nada, los monos parecen dar por muerto al "mono cámara" y le realizan un auténtico funeral, en el que se le ve reunidos en silencio en torno a la supuesta cría muerta, mientras se abrazan y se dan muestras de consuelo.

Al leer el artículo, imaginé lo que a nosotros los humanos nos ocurre, cuando de pronto "se nos cae" o "perdemos" lo que consideramos como esencial en nuestras vidas, aunque en realidad no lo es. Puede tratarse de un negocio, un proyecto, un trabajo o una relación –entre otras muchas cosas– a la que apostamos nuestro bienestar, seguridad y sentido de existencia. Cuando "perdemos" ese "algo" o "alguien", la vida parece hundirse inexorablemente bajo nuestros pies y nos lamentamos como si todo estuviera perdido.

¡Qué bueno el poder contar con un Dios vivo y verdadero, que nos conoce a profundidad y nos ama! Dios quiere que nos relacionemos con él personalmente, a fin de librarnos de los engaños de este mundo. No en vano Jesús dijo, refiriéndose a sí mismo: "Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres". Cuando apropias a Jesús como Señor y Salvador; tu vida y eternidad están en lugar seguro. Como alguien diría: "Al tocar fondo y sin esperanza, pude poner a Cristo como el cimiento de la nueva vida que él me dio gratuitamente, mediante la sola fe depositada en él".

Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo.