En Corto

Para Siempre

"No me entreguen, se los ruego", imploró tambaleante Donald Middleton a los empleados que lo miraban con sorpresa. El hombre había estado conduciendo ebrio, y provocó un accidente menor en mayo del año pasado. Al darse cuenta de lo que había hecho abandonó su auto y salió corriendo hacia una tienda cercana, a donde fácilmente fue capturado por la policía.

El percance solo provocó daños materiales, pero ésta era la novena vez desde el año de 1980 en que la policía de Texas, en los Estados Unidos, había detenido a Donald por conducir con niveles prohibidos de alcohol en la sangre.

"Seguramente como en las veces anteriores saldré librado", pudo pensar Donald. Sin embargo, el martes de esta semana, el juez del Condado de Montgomery, sentenció a este hombre de 56 años de edad a cadena perpetua, por considerar a Donald" un delincuente habitual" que pone en riesgo a la sociedad.

Para muchos podría ser una decisión exagerada por parte de la justicia. Después de todo, y durante un lapso de 36 años, Donald fue detenido "solo en nueve ocasiones" por conducir bajo los influjos del alcohol; es decir, "tan solo una vez" en promedio cada cuatro años.

¿Cuántos pecados has cometido a lo largo de tu vida? ¿Piensa que es una exageración lo que dice la ley divina, en el sentido que un solo pecado rompe la relación con Dios, y conduce al tormento eterno? ¿Consideras que el asunto no importa, y que como ha ocurrido en otras ocasiones, llegado el momento "saldrás bien librado"?

Vuelve tu mirada a la cruz del calvario, y observa que para Dios el pecado no es un asunto trivial, ni de chiste, ni "un mito". Jesús fue a ese tormento inenarrable cargando con mis pecados y los tuyos para sufrir nuestro castigo. Literalmente fue molido en lugar nuestro. Su rostro desfigurado. Su corazón traspasado. Su sangre derramada por completo. Por amor a ti y a mí, decidió pagar el precio de nuestro perdón y nuestra paz. Todo para librarnos del Infierno eterno, reconciliarnos con Dios, y transformar nuestras vidas.

"Está establecido para todos los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio", advierte el libro de Hebreos. Reconozcamos nuestra condición. Aceptación, confesión y arrepentimiento. Jesús quiere y puede salvarte. Hazlo el Señor de tu vida. Solo cree en él y le verás.