En Corto

Robin Williams

"Inteligente, exitoso, divertido y guapo. Parecía que Robin Williams lo tenía todo. Y sin embargo, hoy está muerto. Aparentemente, por elección propia. Pero, ¿por qué? ¿Qué salió mal?... su muerte por suicidio debería ser una llamada de atención para todos nosotros. Es un recordatorio de que muchos de nosotros caminamos con dos situaciones conflictivas: sonreímos por fuera, mientras morimos lentamente por dentro", escribió hace un par de días Terrie W. Williams, publicista, escritora y representante de estrellas de Hollywood en relación a la muerte del célebre actor.

"A menudo se necesita de una fuerza externa que proporcione luz, a fin de que esos pensamientos sombríos no sean, -como en el caso de Robin-, nuestros últimos pensamientos... Él era brillante y trajo alegría a muchos otros. Y, sin embargo, parece que la paz interior se le escapó... Nunca sabes lo que realmente pasa por la mente de una persona. Todos llevamos una máscara.", añadió Terrie en un artículo publicado por CNN.

Las reflexiones hechas por la periodista nos hacen pensar en nosotros mismos. Sonreír por fuera y morir internamente; llevar una máscara para esconder lo que hay en nuestro interior; requerir de una fuerza externa que nos proporcione luz en medio de las tinieblas internas; alcanzar una verdadera paz interior.

Todo suena bien, pero, ¿cómo conseguirlo? La historia de la humanidad demuestra vez tras vez que ni la fama, ni el poder, ni las riquezas, ni la belleza, ni el éxito, ni las drogas, ni el alcohol, ni cambiar de pareja, ni hacer reír a otros, ni ganar un Óscar o cualquier otra cosa puede llenar nuestro vacío interno y darle un verdadero sentido a nuestra existencia. Solo quien nos creó sabe lo que verdaderamente necesitamos.

Jesucristo dijo, "Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.... Venid a mí todos los que están trabajados y cargados y yo les daré descanso... Mi paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da....Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz; en el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo... Vengo a dar buenas nuevas a los pobres; a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos y oprimidos;".

Solo Jesús puede llenar nuestro vacío.