En Corto

“Regreso en cinco minutos”

Esas fueron las últimas palabras pronunciadas por la estrella de cine Paul Walker, antes de morir trágicamente el pasado sábado sábado a consecuencia de un aparatoso accidente automovilístico.

El actor de la saga "Rápido y Furioso", se encontraba en Valencia California a fin de recaudar fondos a beneficio de las víctimas del reciente tifón en Filipinas, e iba de copiloto con su amigo Roger Rodas, a bordo de un Porsche Carrera GT 2005 cuando ocurrió la tragedia.

Uno de los invitados al evento, Jim Torp, narró que escuchó un fuerte ruido del motor de un automóvil acelerando y a continuación una explosión. "Walker planeaba realizar un paseo rápido", según dijo Torp.

El apóstol Santiago escribió lo siguiente con relación a los planes que muchas veces hacemos: "Ahora escuchen esto, ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, pasaremos allí un año, haremos negocios y ganaremos dinero.» ¡Ustedes ni siquiera saben qué sucederá mañana!".

El rey David, en uno de sus Salmos hizo esta sencilla y reveladora declaración, "Pero yo, Señor, en ti confío, y digo: «Tú eres mi Dios.» Mi vida entera está en tus manos".

Ninguno sabemos cuándo llegará el momento en que nuestro corazón emitirá su último latido. La vida nos fue dada por Dios, y Él sabe cuándo habrá de llamarnos a Su presencia. Como diría el refrán "nadie tiene la vida comprada". Y por eso es de vital importancia reconciliarnos con Dios a tiempo.

Hay personas que hacen a un lado la parte espiritual, alegando que ya se ocuparán de ello cuando lleguen a viejos, o cuando venga la necesidad. Pero no hay garantías de un mañana para nadie.

El apóstol Pedro dijo, "Todo mortal es como la hierba, y toda su gloria como la flor del campo; la hierba se seca y la flor se cae, pero la palabra del Señor permanece para siempre".

La Biblia asegura que todos somos pecadores destituidos de la gloria de Dios; afirma que la paga del pecado es muerte física, espiritual y eterna. Pero también dice que podemos recibir gratuitamente perdón y salvación por medio de la fe en Jesucristo, quien recibió el castigo de nuestras iniquidades en la cruz. Ahí él derramó hasta la última gota de su sangre por amor a ti y a mí, y resucitó para darnos vida.

No pospongamos el pedirle su perdón y salvación.