En Corto

¿Panorama desolador?

Mucha gente está asustada por lo que podría ocurrir con la llegada de Donald Trump a la Presidencia de los Estados Unidos el próximo 20 de enero; particularmente los migrantes y sus familias, ya que temen surjan redadas que deriven en masivas deportaciones. Si bien el temor se basa en el discurso reiteradamente amenazante del ahora Presidente electo en su fase de candidato, lo cierto es que no vale la pena oprimir el botón de pánico, ya que el asunto no es tan sencillo.

En principio habría que referir que el propio Donald Trump en entrevista televisiva hace unos días, redujo la cifra de 11.5 millones de "deportables", a "dos o tres millones", con antecedentes criminales. Pero ni aun esos datos serían correctos, ya que un informe de The Migration Policy Institute apuntó que solo 820 mil migrantes ilegales entrarían en este supuesto.

Otra cosa a destacar es que el planteamiento de Trump no es nuevo ya que, desde 2014, la administración del actual presidente Barack Obama ha priorizado la deportación de criminales, al grado que 59% de los expulsados el año pasado, tenían antecedentes de este tipo. Adicionalmente habría que decir que 70% de quienes votaron por Donald Trump, expresaron estar a favor de encontrar un acuerdo migratorio, además de que a lo largo de esta semana, un centenar de colegios y universidades estadounidenses –incluyendo a las prestigiosas Yale, Stanford y Brown– vivieron manifestaciones estudiantiles exigiendo a sus directivos convertirse en "santuarios de protección" para migrantes que pudieran ser eventualmente perseguidos.

¿Y qué del muro? Hay que recordar que en 2006, tanto Republicanos como Demócratas –incluyendo a la entonces Senadora Hilary Clinton– votaron en el Congreso a favor de la llamada "Ley de las 700 millas", que implicó la edificación de una valla a lo largo de la frontera con México. Sin embargo, en 2011 se anunció que el proyecto concluía con solo 650 millas debido a lo oneroso de los costos, y al futuro mantenimiento estimado entre 16 y 70 millones de dólares por milla cada 25 años. Por si algo faltara, 72% de los americanos que viven en zona fronteriza no están a favor de la construcción de un muro, como tampoco lo están 54% de quienes votaron por Donald Trump.

Pero no son las cifras, ni los partidos, ni los políticos, quienes pueden generar verdadera esperanza al corazón humano. Esa obra solo la puede llevar a cabo Dios a través de Cristo, si le aceptas como Señor y Salvador.