En Corto

Modificación genética

Alguien dijo que los seres humanos somos como el mítico "Rey Midas", pero al revés, es decir, convertimos en basura todo el oro que tocamos. Acabamos rápidamente con playas, ríos, lagunas, mares, montañas, bosques y especies insustituibles y de inigualable belleza. Pero no solo eso, sino hay algo peor: arruinamos relaciones, familias, individuos y aun sociedades de la misma manera.

Ante el complejo panorama que enfrenta la especie humana, el Dr. Matthew Liao, director del Programa de Bioética de la Universidad de Nueva York, junto con sus colegas, plantean una alternativa: ¿Y si en vez de intentar arreglar el mundo, nos arreglamos a nosotros mismos?

El camino que para ello propone es a través de la "Ingeniería humana", es decir, la modificación biomédica de los seres humanos para reducir su impacto en el medio ambiente cambiando nuestra biología. Así, por ejemplo, se podría modificar nuestra estatura o incluso nuestra dieta, a fin de crear en el futuro seres humanos más ecológicos.

En este contexto, el artista Arne Hendricks propuso que la altura humana ideal sea de 50 cm a fin de minimizar nuestro impacto medioambiental, lo que le valió ganar en la categoría de "Conceptos Futuros" de los Premios de Diseño de Holanda del 2013.

El Dr. Mattehew Liao asegura que, en ciertos aspectos, la ingeniería humana tiene ya lugar, al haber un número creciente de personas que optan por modificar su cuerpo, aunque no por fines nobles, sino por causas puramente estéticas.

Es curioso ver cómo en estas inciertas propuestas se pretenda cifrar la posibilidad de "arreglarnos a nosotros mismos", cuando Dios ya ofreció la solución para ello hace cerca de dos mil años.

Dios no plantea un "cambio de estatura" o de "alimentación", sino que ofrece cambiar él mismo nuestro corazón, fuente y origen de todos nuestros males. "Engañoso es el corazón del hombre, más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?"

Lo maravilloso es que el Cristo resucitado quiere entrar a nuestro corazón para cambiar nuestras vidas. Jesús fue a la cruz, no para "arreglarnos", sino para darnos una nueva vida.

"Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne", ofrece Jesús.