En Corto

Héroe villano

La historia no podía ser más contrastante. A su selección, los expertos no le daban muchas posibilidades en el mundial de futbol que se celebra en Brasil. Él mismo había sido recientemente operado de la rodilla y se dudaba de su participación en el torneo. Sin embargo, Luis Suárez fue la figura de Uruguay al propinar un doblete ante Inglaterra.

El martes pasado tocó el turno ante Italia. Para el equipo charrúa era apremiante la victoria para acceder a la siguiente fase. Fue un partido de muchas fricciones. En el minuto 80, Suárez tuvo un encontronazo con Chiellini. El defensa italiano todavía sentado en el pasto se descubrió el hombro y protestó ante el árbitro, mostrando las marcas de una severa mordida. El silbante no sancionó la acción. Luego vendría el gol de Diego Godín y la clasificación de Uruguay a la segunda fase.

Pero la historia no tuvo un final feliz. Los memes y fotomontajes de Luis Suárez y su mordida pulularon en las redes sociales. La FIFA anunció que actuaría y así fue. El excepcional futbolista charrúa fue expulsado del mundial, suspendido por nueve partidos internacionales, se le impidió jugar durante un lapso de cuatro meses, tendrá que pagar 110 mil dólares de multa, se perderá la Copa América del próximo año, y deberá someterse a tratamiento psicológico.

¡Una verdadera tragedia! El astro de la liga inglesa y héroe de Uruguay se convirtió en el peor de los villanos en solo segundos. Al parecer los antecedentes de anteriores mordidas en 2010 y 2013 acabaron por hundirlo.

¿Sabes? En el plano espiritual todos estamos peor. Todos hemos pecado. Todos tenemos antecedentes de acciones malas que repetimos vez tras vez. Todos hemos violado las normas divinas en el mundo que Dios creó. Todos merecemos la expulsión de su presencia y de su cielo. Nadie somos dignos ante él. La violación de sus leyes nos condena y declara nuestra culpabilidad.

Dios no solo tiene unas cuántas fotografías de lo que hemos dicho, hecho y pensado. Él posee la película completa y podría "expulsarnos" al instante, pero nos ama y no quiere que nadie se pierda, sino que todos procedamos al arrepentimiento.

Jesús cargó en la cruz el precio de nuestro castigo para remitir nuestro pecado y reconciliarnos con Dios.

¿Lo crees? ¿Aceptas a Jesús como señor y salvador?