En Corto

Fotomultas

En los últimos días he recibido, a través de redes sociales, quejas de ciudadanos que aseguran haber recibido "fotomultas" injustas. El argumento más frecuente es que estas fueron emitidas en zonas y calles por donde ni siquiera circulan.

Ahora bien, supongamos que Usted es alguien que nunca se ha hecho acreedor a este tipo de infracciones. Imagine que pasan los años y jamás es sorprendido violando los límites de velocidad establecidos. Sin embargo, un día, por distracción o en medio de un apuro, usted infringe la norma. ¿Cree que le llegará una notificación que diga algo así?: "Estimado conductor, a través de este medio nos permitimos extenderle nuestra más amplia y sincera felicitación, así como nuestro más profundo reconocimiento, en virtud de que por tantos años, usted fue un escrupuloso cumplidor de las normas de tránsito vigentes en la entidad", etc.; etc.

No considero que algo así ocurra. Más bien lo que usted recibiría, sería una infracción con los elementos con que se generó: Lugar, día, hora, vialidad y motivo de la falta, así como el monto a pagar. Tan, tan.

Curiosamente en lo espiritual pensamos que podemos salir bien librados, por medio de nuestra religiosidad, "moralidad" o esfuerzos personales. Nada más falso. Si los seres humanos hemos desarrollado tales tecnologías, imagine el registro con el que Dios cuenta de toda vez que hemos tenido un mal pensamiento, cometido una mala acción, pronunciado una palabra ofensiva e hiriente y violado sus normas eternas.

¿Con qué he de pagar por mis miles de pecados? ¡Imposible para cualquiera de nosotros! El cielo no está a la venta. El Creador y dueño del universo entero no necesita nada de lo que podamos ofrecerle.

Por eso la palabra de Dios es clara cuando emite el diagnóstico acerca de ti y de mí: "Culpable. Pecador destituido de la gloria de Dios... No hay nadie bueno, no hay ni siquiera uno... Condenado a muerte física, espiritual y eterna en el Infierno".

Pero ojo. También nos da la solución definitiva a nuestra terrible condición: "Justificado gratuitamente por la gracia de Dios, mediante la redención que es en Cristo Jesús".

¿Cómo? Creyendo en Cristo como señor y Salvador personal. Él llevó nuestro castigo en la cruz, para ofertarnos gratuitamente su perdón y salvación.

Entrégale tu vida y verás.