En Corto

Fanático religioso

Al leer las columnas de un servidor, que gentilmente alberga MILENIO, algunos consideran que lo que aquí se consigna no es otra cosa que "cuentos de hadas", que provienen de un fanático religioso; incluso me han escrito para decir que creer en Jesucristo equivale a creer que santa Claus existe.

¿Soy un fanático? Bíblicamente no entro en la categoría. En realidad Dios espera que todo ser humano utilice la mente y la razón que él nos ha dado, a fin de analizar las evidencias en torno a su existencia y lo que hizo a favor de nosotros en la cruz del calvario; de ahí que pida: "Ámame con toda tu mente".

Una exigencia de esta naturaleza de parte de nuestro creador sería absurda, si él mismo considerara que al utilizar nuestra razón nosotros fallaríamos en su contra. Así que lo que en realidad ocurre, es que acudimos al prejuicio y al cliché para hacerle a un lado de nuestras vidas.

¿Soy religioso? ¡Huyo de eso! Al echar un vistazo al Nuevo Testamento resulta evidente que la oposición más vil y despiadada hacia Jesús, provino justamente de los religiosos de su tiempo, quienes exigían que tanto él como sus enseñanzas fueran borrados de la faz de la tierra.

Creo que toda religión es en realidad la suma de esfuerzos del hombre para huir de Dios. Ceremonias, formalismos, tradiciones y rituales forman parte de ello; pero además hay quienes sin acudir a esto, han hecho del ateísmo o de la incredulidad su religión, y cuando alguien habla del pecado, la justicia y el juicio de Dios, enfurecen porque en el fondo Dios mismo y sus enseñanzas confrontan su estilo de vida, a fin de guiarles al arrepentimiento y la salvación gratuita que él ofrece.

Esto no es nuevo ni sorpresivo. Solo confirma lo que el apóstol Pablo dijo: "El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente".

Conocer a Dios sin Dios mismo, es menos que imposible. Por eso el cristianismo no es una religión, sino una relación de carácter personal con el Cristo resucitado. Él afirmo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí".

No espero que esta columna sea popular. Solo deseo que el lector sepa que Jesús le ama, y desea perdonarle y salvarle. Eso es todo.