En Corto

¡¿Biblia?!

La columna de la semana pasada generó una serie de comentarios que por supuesto valoro y agradezco.

¿Es la Biblia, "la Palabra de Dios"? Esta es una pregunta trascendente que debe responderse seriamente.

La primera evidencia a su favor se obtiene de su unidad. Aun cuando se trata de un compendio de 66 libros individuales, escritos en tres distintos continentes; en tres diferentes idiomas, (hebreo, griego y arameo); en un periodo aproximado de mil 600 años; por más de 40 autores de las más diversas clases sociales, oficios y formación educativa; la Biblia permanece como un libro unificado de principio a fin, carente de contradicciones.

Segunda: La Biblia contiene cientos de profecías detalladas. A diferencia de las encontradas en otros libros, las profecías bíblicas son extremadamente precisas. Sólo en el Antiguo Testamento, hay cerca de 300 referentes a Jesucristo. Por ejemplo, se profetiza dónde nacería, de qué familia vendría, cómo moriría y que resucitaría al tercer día.

Tercera evidencia: Su autoridad y poder para transformar vidas mediante la sencilla fe en Jesucristo. Horace Greeley dijo: "Es imposible esclavizar mental o físicamente a un pueblo que lee la Biblia."

Evidencias externas: Su veracidad histórica y arqueológica, así como su indestructibilidad. Aun sufriendo los más feroces ataques, por encima de cualquier otro libro en la historia, la Biblia ha resistido y sobrevivido a todos sus agresores.

Aspectos científicos: "La Circulación de la Sangre, y su Principio para dar Vida" es un libro escrito por Harvey en 1615 d.C., Sin embargo Moisés ya lo había dicho en el año 1400 a.C. (Levítico 17:11). La redondez de la tierra se descubrió en el siglo 16 d.C., pero Isaías lo afirmó en el año 800 a.C. (Isaías 40:22).

El principio de gravedad, y la tierra flotando en el espacio fueron descubiertas por Newton en 1650 d.C., (quien por cierto escribió todo un comentario del libro del Apocalipsis), sin embargo, Job lo dijo en el año 2500 a.C. (Job 26:7).

"¿Qué especula que hay después de la muerte?", preguntó un periodista a Michael Faraday, a lo que el científico descubridor del electromagnetismo respondió: "No especulo. Hay un cielo y un infierno; y yo voy al cielo por los méritos de Cristo a mi favor en la cruz del calvario".

Sí. Hay salvación en la Biblia.