En Corto

Belleza

Catherine Cando tenía 19 años al momento de perder la vida hace unos días en Ecuador. Apenas en el mes de octubre de 2014, la jovencita había ganado el concurso "Miss Durán", y se constituyó como una sólida promesa para aquel paísen este tipo de competencias.

A pesar de estudiar medicina y soñar con "ser cirujana", la flamante reina de la belleza, cedió a las presiones de un médico que fue parte del jurado,ydecidió someterse a una "lipoescultura"; pero algo salió mal durante el proceso y falleció en la mesa de operaciones.

En cualquier ciudad de nuestro país abunda publicidadde clínicas y establecimientos que prometen "embellecernos", porque existe un enorme mercado de personas que desearíamos cambiar algo de nuestro aspecto físico.

Le brindamos vital realce a las apariencias externas, invirtiendo en ello tiempo y dinero; mientras que, en paralelo, fatalmente perdemos de vista lo que hay en nuestro interior.

La presión alrededor es continua, para que atendamos "lo externo", y nos olvidemos de nuestro bienestar espiritual e interno. Esto produce un profundo desequilibrio y variados males personales, familiares y sociales.

Dios asegura en su palabra que nuestro corazón es malo y perverso más que todas las cosas. Aún más, dice que todos somos como suciedad, y "nuestras justicias", (religiosidad, filosofías, esfuerzos personales, humanismo, etcétera), son a sus ojos trapos de inmundicia.

Él nos conoce por completo y ve la iniquidad en nuestro interior. Por eso Jesús dijo: "Del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias".

En síntesis, por dentro estamos deformados por el pecado, y lucimos de manera espantosa. La buena noticia es que Dios mismo también nos asegura que a pesar de conocernos íntimamente, nos ama y desea cambiar gratuitamente nuestro corazón. Solo basta que reconozcamos nuestra condición de pecadores, y acudamos a Jesucristo, el único y gran médico y cirujano del alma que otorga por gracia, perdón y salvación.

Él fue completamente desfigurado en la cruz, para darle verdadera belleza y significado a nuestra vida.

"Yo he venido a buscar y salvar a quien se ha perdido....El que cree en mí no morirá eternamente...He venido para darles vida".