En Corto

“Ballena Rosa”

Las imágenes grabadas hace unos días en la Secundaria #71 de Guadalajara, Jalisco, son dramáticas. En ellas se ve a una pequeña sujeta a un barandal del segundo piso del plantel, a punto de arrojarse al vacío. Un nivel abajo, sus compañeros simplemente la observan y graban con sus celulares. En un intento por evitar la tragedia, una maestra se acerca rápidamente y trata de asirla, pero la niña se lanza y cae sobre la plancha de concreto.

Lo triste del caso es que ahora se sabe que la pequeña, de 12 años de edad, ya había sido identificada como potencial suicida, debido a que tenía cicatrices de cortes recientes en el cuerpo y, pese a que las autoridades del plantel citaron a la mamá para atender el problema, ella no acudió al llamado.

Indiferencia, abandono, desesperanza, soledad. Todo esto lleva a los pequeños a caer en siniestros juegos en redes sociales como "Ballena Azul", del que hice referencia en la pasada entrega. La policía cibernética de Jalisco investiga el caso, y reconocen que los "grupos de muerte" han estado creciendo, por lo que piden a los padres estar atentos a la actividad de sus hijos en Internet.

Para tratar de contrarrestar esta tendencia, en Brasil se creó una página en Facebook llamada "Ballena Rosa", que tiene casi 300 mil seguidores. El propósito es que los jóvenes participen en 50 desafíos diarios a favor de la vida, tales como "ser generosos con alguien", "hacer reír a una persona", "elogiar a un compañero víctima de bullying" y, por último, "salvar una vida".

Necesitamos volvernos a Dios. Los actos de amor de Jesucristo son innumerables: Sanó leprosos, hizo andar a paralíticos, dio vista a los ciegos, alimentó multitudes, dio esperanza a quienes ya no tenían ninguna pero, lo más importante, se entregó a sí mismo en favor nuestro. En la cruz del calvario "él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados" a fin de que pudiéramos obtener perdón y salvación divina. Lo único que tenemos que hacer es creer en él. Nadie está exento de su amor, ni fuera de su alcance.

Solo Jesús puede limpiar nuestro corazón y sanar nuestra mente. Acudamos confiadamente a él, porque no habrá de rechazarnos. Por el contrario, habrá de darnos una nueva vida, abundante y eterna.

Invítalo a morar en ti. Cree en Jesús y serás salvo.