En Corto

Autoridades

"Las autoridades no hacen nada", me escriben con insistencia los twitteros cuando me narran los problemas que enfrentan en los diferentes municipios, delegaciones y colonias a donde viven.

Tal afirmación no solo podría ser inexacta, sino preocupante, porque refleja una especie de pensamiento colectivo social, que recarga el peso de todos sus males sobre cualquier autoridad, al tiempo que evade su propia responsabilidad.

Es cierto que las "autoridades", del nivel que sean, no cubren todas nuestras expectativas, pero eso es distinto a decir con persistencia que, "no hacen nada".

Por eso me permito citar la reflexión que me hizo una persona brillante y comprometida con su actuar personal y ciudadano: "No estoy en contra de las críticas, siempre que éstas sean constructivas. Siento una profunda tristeza al ver como ciudadanos de Toluca se burlan de su propia ciudad, y peor aún que señalen a la autoridad como la única responsable de este hecho.

Considero que como ciudadanos también debemos asumir nuestra responsabilidad, ya que muchos de nuestros males derivan de nuestras propias acciones. Nuestra realidad puede cambiar, pero hace falta el querer.

El presente que vivimos es el reflejo de un pasado visible que ha dejado cicatrices tangibles en nuestra ciudad. Los problemas que vivimos en la actualidad no solo son problemas de derecho, sino de valores, y el cerrar los ojos a esta realidad nos hace perder la esencia misma de la vida.

Hoy, no busco hacer el bien solo porque sea mi obligación o mi deber cívico, sino simplemente porque es lo correcto. Sea por omisión o por comisión, todos tenemos parte de responsabilidad de los problemas que enfrenta Toluca, y si no somos parte de la solución entonces somos parte del problema, no hay más.

La autoridad no siempre es perfecta, pero me consta que muchos trabajan todos los días dando todo su esfuerzo por ayudar a esta ciudad; el bienestar de Toluca no solo depende de ellos, sino de cada persona que se dice ciudadano de Toluca, porque al serlo tenemos obligaciones y derechos.

Así que además de señalar problemas, bueno es presentar propuestas de solución... ayudemos a ayudarnos. A final de cuentas como Aristóteles señalaba: "somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito."