En Corto

Agnotología

Robert Proctor, un historiador científico de la Universidad de Stanford en los Estados Unidos, y LainBoal, lingüista de la Universidad de Berkeley en California, fueron quienes acuñaron el término,que proviene del griego "agnosis", que significa "ignorancia" o "no conocimiento", y de "ontología", que trata la naturaleza del ser.

De acuerdo a lo dicho por ambos, "Antología" es: "El estudio de actos deliberados para sembrar la confusión y el engaño: normalmente para vender un producto o ganar un favor".

Todo inició en 1979 cuando se hizo público un memorando secreto de la industria tabacalera. En ese entonces Robert Proctordescubrió que ese poderoso sector gastó millones de dólares durante décadas, ocultando información de los verdaderos efectos del consumo del tabaco en la salud humana, para que la gente dudara si el fumar es realmente causa de cáncer. Una parte del documento de la industria tabacalera decía: "La duda es nuestro producto... También es el medio para crear controversia".

A la postre, quedó claro que empresas, gobiernos y diversos colectivos, pueden promover la ignorancia hasta con fines perversos. Robert Proctor se dio cuenta que en general: "La ignorancia es poder... y la agnotología es la creación deliberada de ignorancia".

En el plano espiritual, la siembra deliberada ignorancia a través de la confusión y el engaño, se dio desde el Huerto del Edén. Ahí la serpiente logró cautivar las mentes de Adán y Eva, haciéndoles pensar que Dios era un mentiroso que no quería su bienestar.

En la actualidad el engaño se sigue esparciendo amplia y deliberadamente: Que todos los caminos llevan al cielo; que no importa que creas con tal de que seas sincero; que ni Dios, ni el cielo, ni el Infierno existen; tampoco el pecado; que Jesús fue un "iluminado" como muchos otros, etcétera.

¿Cuál es la verdad espiritual? Primero, que Dios te ama y tiene un plan perfecto para ti. Segundo, que a causa de nuestro pecado, no somos conscientes ni de Dios, ni de su amor. Tercero, que Jesucristo es la única provisión que tenemos para recibir perdón y para establecer una relación personal con Dios, Y, en cuarto lugar, que individualmente podemos decidir creer en Jesús, haciéndole el señor de nuestra vida.

Jesús afirma ser la verdad. Él vive. Cree en él y serás libre.