Precampañas o actos anticipados de campaña: ¿nadie respeta la ley?

Sin temor a equivocarme, creo que todos hemos visto cada vez más anuncios electorales en las calles de Monterrey.

Así es amigo lector, seguramente usted también ha visto anuncios de Moreno Valle, según él, vendiendo un libro con más anuncios panorámicos que las campañas de Coca-Cola.

O seguramente se ha detenido a llorar de la risa, tal como me sucedió frente un inesperado anuncio de Maderito, donde una señora con tubos en la cabeza (¿?), diciéndole al ex alcalde “te necesitamos” y algo se menciona sobre unas becas.

¿Acaso Maderito tiene una escuela o da cursos? Esta publicidad nada dice en realidad, pero sí revela la intención de Adalberto Madero de hacerse presente y fingir que la gente le pide que regrese, y es ya sin duda una campaña electoral descarada y seguramente ilegal.

Y cuando aún no acabo de reír del panorámico de Maderito paso por la calle Fleteros y me encuentro a Margarita Zavala repartiendo calcas en los autos, levantando el pulgar diciendo “vamos a ganar” (¡!).

Primero fueron discretos, amigo lector, pero luego se descararon, los precandidatos ya tienen panorámicos y hasta anuncios de televisión.

Sobre las leyes sería bueno que el Instituto Nacional Electoral o la Comisión Estatal Electoral nos digan qué es lo que se entiende por “actos anticipados de campaña”, que es la forma en que se sancionan estas promociones personales bajo la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Legipe).

Tenemos entendido que la promoción en redes sociales o en sitios de internet no son considerados en la ley, pero el resto de los medios como prensa, radio, TV o panorámicos, incluso pintar bardas, sí son un delito.

En lo personal no sé cómo se proceda para sancionar los “actos anticipados de campaña”, pero supongo que debemos esperar a que sean candidatos todos los que están de promoción, para que se les pueda fincar el delito.

Pero algo hay de extraño en este asunto, estimado lector, porque a nadie parece importarle esta ley y a nadie parece preocuparle ni moralmente, ni penalmente.

Estamos frente a un ejercicio de impunidad electoral o frente a un valemadrismo ejemplar.

Como antecedente, hay que mencionarlo, a Morena y a Delfina Gómez, candidata a gobernar el Estado de México, se les denunció y se les encontró culpables de “actos anticipados de campaña”, por realizar reuniones o mítines donde se habló abiertamente de la candidata y se repartió propaganda electoral.

El Tribunal Electoral del Estado de México (TEEM) informó entonces que se le impuso a la candidata del Movimiento de Regeneración Nacional, Delfina Gómez, así como al presidente del partido, Andrés Manuel López Obrador, una multa de mil veces el valor diario de la unidad de medida y actualización. Y especialmente al partido se le fijó una multa de 5 mil veces la unidad de medida.

Bien por el TEEM, pero entonces me apresuré para saber de cuánto era la multa, porque no estaba muy claro en la nota.

Resulta que con ese fallo, la multa es equivalente a 75 mil 500 pesos para la candidata de Morena a la gubernatura, y de 377 mil 500 pesos a su partido.

Así es más fácil entender, amigo lector, porque seguramente no les importa ni a Rafael Moreno Valle ni a Maderito, ni a Margarita Zavala pagar 75 mil 500 pesos por actos anticipados de campaña.

Considerando la cantidad de dinero que cuestan estos panorámicos por mes, pagar menos de 100 mil pesos está dentro del presupuesto de la precampaña.

Así las cosas, lo más seguro es que veremos una cantidad impresionante de publicidad de precandidaturas en los próximos meses… y lo único que podría detener este proceso es que se impusiera una multa ejemplar, muy alta, para que la piensen dos veces antes de invadir y contaminar visualmente la ciudad, pero seguramente no sucederá y tenderemos que verle la cara a todos estos políticos sin pudor, sin respeto a la gente y a las leyes… o usted, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com