De mitos, mentiras y nuevas tecnologías para "fracking" y "gas shale"

No sabemos si resultarán estos procesos nuevos. Si técnicos y científicos trabajan en esto, seguro lo hacen porque el "fracking" es un banco de contaminación.

El día de hoy en el Pleno de la Cámara de Diputados iniciará la discusión sobre una iniciativa de ley que busca prohibir el método de fractura hidráulica, llamado fracking, para la extracción de gas o petróleo en México; la iniciativa está elaborada en conjunto por los partidos PRD, Movimiento Ciudadano y Panal.

“Este método de extracción pone en grave riesgo a los habitantes y al medio ambiente, con consecuencias desastrosas. Se contempla el principio precautorio para prohibir la fractura hidráulica”, se dijo.

En contraste, el lunes, el subsecretario de Energía de Nuevo León, Vladimir Sosa, se aventuró a decir que lo que se ha dicho contra el fracking son puros mitos.

Durante su ponencia “Reforma Energética: retos y oportunidades para Nuevo León. Mitos y realidades”, en la UDEM, el funcionario habló de lo que él considera mitos alrededor de la extracción de gas: no consumen mucha agua (dice, se gasta más en un campo de golf), no causan temblores (¿?) y no contamina el aire.

Convenientemente el subsecretario de Energía omitió hablar de la contaminación de los mantos acuíferos que ocasiona el fracking y del impacto ambiental en flora y fauna silvestres.

Hay que recordar que en la región de Cantabria en España, hace un par de días el Parlamento aprobó por unanimidad la prohibición de fracking.

“La fractura hidráulica como técnica para la extracción de gas, o fracking, plantea en la actualidad interrogantes tanto desde el punto de vista de la salud como desde la perspectiva de la protección medioambiental”, dijo el Parlamento.

En marzo pasado en la región de Chubut en Argentina se dio un fallo judicial que frenó la explotación de pozos usando el fracking.

Pero tal vez el caso más escandaloso es el de Nueva York, donde el alcalde ha tomado la bandera para prohibir por completo el fracking.

“No veo ningún lugar para el fracking”, dijo el alcalde Bill de Blasio en la Conferencia de Alcaldes de EU, “la ciencia simplemente no es lo suficientemente confiable. La tecnología no es lo suficientemente confiable. Y hay demasiado peligro para nuestro suministro de agua y para nuestro medio ambiente en general”.

Claro, bien informado el alcalde de NY sabe de los problemas de sus vecinos: el agua del río en el oeste de Pennsylvania ha elevado los niveles de radioactividad (sí, ¡radioactividad!), con fluidos descargados después de la extracción de gas usando fracking, dice un estudio de la Universidad de Duke que difunde el periódico USA Today.

Pero de todo lo anterior no habla el subsecretario de Energía de NL, tampoco ningún promotor de la explotación de gas shale, no, ellos prefieren hablar de dinero, empleos y otros espejitos.

Sin embargo, y esto hay que decirlo también, estimado lector, hay una luz en el camino de la explotación.

En marzo la revista National Geographic publicó un reportaje especial sobre cinco tecnologías de extracción de gas shale verdes que están en experimentación.

El reportaje reseña las técnicas que se están realizando sin usar agua (usan gas), otros utilizan un gel (evita las fugas al subsuelo), otros prueban residuos no tóxicos en sus mezclas y otros más buscan nuevas formas de perforación.

No sabemos si resultarán estos procesos nuevos, pero una cosa es cierta, si técnicos y científicos trabajan en esto, seguro lo hacen porque el sistema actual de fracking es un banco de contaminación.

Ojalá los promotores vean los problemas de otras ciudades, ojalá los legisladores alcancen a poner algunos candados y ojalá se pueda explotar el gas sin contaminación, sin poner en riesgo el agua y el ambiente de Nuevo León.

alejandro.gonzalez@milenio.com