Los libros favoritos de los candidatos: ¿a quién le importa si leen libros?

Basta recordar que el terrible desliz de Peña Nieto en la FIL de Guadalajara no modificó las encuestas.

Me compartieron un video en Facebook de una entrevista donde le preguntan a Jaime Rodríguez Calderón ElBronco: ¿cuál es su libro favorito?

Sin titubeo, el candidato independiente responde que El Libro Vaquero es el que le gusta.

“La mayoría de los políticos dicen otros libros y otros autores, o no soy político, como te dije. El Libro Vaquero es una revista, una novela que se vende en las esquinas y tiene una publicación quincenal. Me gusta la historia del héroe, de los pueblos salvados por alguien, y El Libro Vaquero habla de eso y me gusta leerlo porque le hacen falta al país muchos vaqueros de esos que salvan las ciudades, que salvan a la gente, que hacen cosas para que la gente esté mejor”, explica.

Al final nos insinúa que no dirá más libros para no regarla “como otros”, en una clara alusión a la famosa visita de Enrique Peña Nieto a la Feria del Libro en Guadalajara.

Claro está, estimado lector, que aquella situación del candidato Peña Nieto es un pasaje inolvidable para la historia de México, porque no era una visita casual a una feria del libro, no, era la presentación del libro de su autoría: México, la gran esperanza.

Como seguramente recordará, al terminar la presentación de su libro se abrió una ronda de preguntas ante prensa nacional e internacional y el corresponsal de El Mundo, Jacobo García, le pidió al entonces candidato del PRI que por favor mencionara sus tres libros preferidos y que más lo han marcado en la vida.

“Pues he leído varios, desde novelas, que me gustaron en lo particular. Difícilmente me acuerdo del título de los libros. La Biblia es uno. La Biblia en algún momento de mi vida, y algunos pasajes bíblicos. No me leí toda la Biblia, pero sí algunas partes. Sin duda, en alguna etapa de (mi) vida, fue importante, sobre todo en la adolescencia”, dijo Peña Nieto y añadió: “Leería algo que seguramente mi vocación por la política alentaba este espíritu. La silla del águila, de Krauze [en realidad de Carlos Fuentes] (...) y hay otro libro de él mismo que quiero recordar el nombre, sobre caudillos, (pero) no recuerdo el título exacto”, fue la respuesta que Enrique Peña Nieto, misma que le dio la vuelta al mundo.

Ni Luis Videgaray, entonces cercano asesor del candidato, pudo hacer que acortara la respuesta que durante 4 minutos fue enredando y hundiendo más al candidato.

Podemos suponer, amigo lector, que después de todo lo que se dijo en redes, radio y televisión sobre la falta de cultura o sagacidad del candidato para mencionar tres títulos, seguramente hoy en día los candidatos pueden recitar sus tres libros sin ningún problema.

De los aspirantes para gobernar Nuevo León sabemos, porque ya lo han mencionado, que para Ivonne Álvarez su libro favorito es El secreto, de Rhonda Byrne, que revela la forma en que se puede conseguir el éxito deseado mediante una “Ley de atracción”.

Fernando Elizondo menciona en su página oficial que sus libros favoritos son El Quijote, El arte de la guerra, Elpríncipe, El ogro filantrópico y Why Nations Fail.

De Felipe de Jesús Cantú no fue posible encontrar sus títulos favoritos, hasta el momento.

¿Es importante que los candidatos sean lectores de libros?

Los que vemos en la lectura diaria una forma de enriquecimiento, información y formación tanto intelectual como espiritual, pensamos que los libros dicen mucho de cómo es una persona y qué piensa, pero la realidad es otra…

Basta recordar que el terrible desliz de Peña Nieto en la FIL de Guadalajara no modificó las encuestas de preferencia ni una décima porcentual, incluso ganó la Presidencia de la República.

Entonces, estimado lector, ¿es importante saber si leen los candidatos?… ¿usted qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com