El lado oscuro del Buen Fin

De Manera que si usted por cualquier motivo no puede pagar lo que debe, se le podrán retener sus bienes o cuentas bancarias hasta que pague.

Es el cuarto año en que se organiza el Buen Fin y vale la pena hablar de las experiencias recibidas en los años anteriores porque, no sé usted qué opine amigo lector, pero en lo personal por la información que se difunde sobre hacer compras responsables, comparar precios y créditos, parece que hay una gran cantidad de trampa en estas ofertas.

Es derecho de los comercios subir o bajar el precio de sus artículos, allá cada quién si quiere o no comprar, pero al final ofrecer ofertas y no tenerlas es un engaño.

De acuerdo con un estudio realizado por la consultoría Nielsen Retail Facts, un 26 por ciento de los establecimientos comerciales subió los precios antes del Buen Fin 2013 para luego bajarlos.

De manera que si usted fue a ver los precios una semana o dos antes del Buen Fin del año pasado, ya le tocó ver precios inflados, mismos que se desinflarían después. Seguramente este año ya hicieron lo mismo y, muy probable, ya son más del 26 por ciento, ¿por qué no, si nadie los castiga?

El estudio de Nielsen Retail Facts revela que los artículos de mayor importancia durante la temporada Buen Fin 2013 (digamos los que más se vendieron) fueron los marcados con hasta un 10 por ciento de descuento, ¿qué clase de ahorro es este?

La misma consultoría realizó una encuesta donde encontró que aunque 60 por ciento de los mexicanos dijo que tenía satisfacción con las compras realizadas en el Buen Fin 2013, 40 por ciento dijo que las tiendas no respetaron los precios de promoción, ¡4 de cada 10 compradores fueron engañados!

En el Buen Fin se promociona mucho el uso de las tarjetas de crédito para comprar, tanto, que incluso la Secretaría de Hacienda creó un sorteo para rembolsar las compras a los felices ganadores, como un incentivo.

En el Buen Fin 2012, el 41 por ciento de las personas utilizó el pago a meses sin intereses, mientras que en 2013 sólo fue 32 por ciento, es decir, está bajando el uso del crédito y por eso la SHCP hace su sorteo.

Lo verdaderamente oscuro en este Buen Fin 2014 es que los créditos ya están bajo las reglas aprobadas en la Reforma Financiera el año pasado, donde se establecen reglas para obligar a los deudores a pagar, de manera que se pueden embargar bienes o dinero a quienes deben al banco.

Se crearon las figuras jurídicas de “radicación de personas” y “retención de bienes”, para que las instituciones bancarias y financieras puedan recuperar préstamos y evitar que se escondan los deudores.

De manera que si usted por cualquier motivo no puede pagar lo que debe, se le podrán retener sus bienes o cuentas bancarias hasta que pague.

No pagar nunca debe ser una opción, pero la realidad es otra, y la falta de cultura financiera lleva a los mexicanos a ser morosos, además agreguemos a eso que existen bancos que otorgan créditos muy fácilmente, pero a costos muy altos, de manera que tienen un gran índice de morosidad (IMOR).

Los bancos con el IMOR más elevado según la Condusef son Banco Ahorro Famsa, Bancoppel, Intercam Banco y Consubanco, para que lo tenga en cuenta.

Si a pesar de todo esto usted quiere hacer compras del Buen Fin, la Profeco hace algunas recomendaciones y sería importante tenerlas presentes.

En su sitio web Profeco tiene un sistema para comparar precios de miles de productos en cientos de tiendas con un solo click y existe una aplicación para el teléfono móvil donde puede hacer denuncias que, prometen ellos, atenderán inmediatamente en estos días.

Después de tres años, de una cosa podemos estar seguros, si usted estimado lector tiene un comercio o tienda seguro será de los que tendrá un muy Buen Fin.

alejandro.gonzalez@milenio.com