¿Qué hará el gobierno con el dinero extra de los impuestos de Nuevo León?

A nadie le gusta pagar impuestos.

Además Nuevo León es el estado más golpeado, más afectado, por el nuevo plan fiscal o reforma hacendaria que está por aprobarse.

Esto no lo digo yo, amigo lector, lo dijo un catedrático del Centro de Investigaciones Económicas de la UANL, porque en nuestro estado la mayoría de los habitantes pertenecen a la clase media; como en ningún otro estado del país, aquí es donde más clase media hay.

Para que no tengamos dudas, el especialista nos dice que las familias que pertenecen a la clase media “destina alrededor del 40 por ciento de su ingreso mensual a la compra de alimentos básicos y ahorra menos del 50 por ciento de su ingreso mensual”.

Podemos entender que ahorrar significa también el pago de la casa y el auto, porque es una manera de “guardar” dinero.

Bien, pues la clase media baja, media y media alta, la que hoy en día paga más impuestos, será quien pague más aún..

Explican los que saben del tema que la reforma que presentó el Presidente, principalmente busca quitarles más dinero a las personas que pagan impuestos.

De manea simplona: si usted paga impuestos con su trabajo, pagará más; si paga impuestos en su negocio, será mayor la cantidad y si lo único que paga es el IVA en sus compras, pues como quiera terminará pagando más en más productos.

Muchas son las reclamaciones que el comercio organizado está haciendo y con mucha razón, porque se trata de competencia desleal, pagarán más dinero los que ya pagan y no hay intenciones de buscar que los comerciantes informales, que han pasado del 40 al 60 por ciento de los comercios, paguen.

Claro, para el gobierno es más fácil cobrar más al que es respetuoso con la ley y cumplido, que pelear con los grupos informales, los que están al margen de la ley; es una guerra que no desean lidiar.

Con el pretexto de cuidar su salud, se propone el impuesto a los refrescos, dulces y comidas chatarra; luego hay otras medidas donde ya no se podrán descontar, deducir, gastos que afectarán muchos comercios e industrias. Veremos qué sucede.

A nadie le gusta pagar impuestos.

Y no soy economista ni analista de de asuntos fiscales, pero el sentido común me dice que a nadie le agrada pagar impuestos porque nunca sabemos a dónde van.

A nadie le gusta pagar impuestos porque no todos pagamos por igual, peor aún, el que más tiene no es el que más paga.

A nadie le gusta pagar impuestos porque además tenemos la idea generalizada de que se los roban, lo malgastan o lo despilfarran los burócratas y el gobierno.

¿A caso usted, amigo lector, tiene alguna idea de qué hará el gobierno con el dinero de los nuevos impuestos que pagaremos? Yo tampoco, y en términos generales no se contempla que no lo digan.

Creo que si fuera más transparente la forma en que se maneja el dinero, si después de recaudarlo se explicara en qué se va utilizar peso por peso, muchos de nosotros no dudaríamos en pagar.

Creo que si la procuración de justicia no titubeara cuando se trata de ladrones del dinero público (como en el caso de las placas robadas en el ICV), y actuara duro contra el agravio de los ciudadanos, no dudaríamos en pagar puntualmente.

Y también creo que si el dinero se usara para los que menos tienen, buscando detener la pobreza, en vez de limosnearlos o entregarles despensas, todos entregaríamos gran parte de nuestro ingreso sin queja.

Pero al menos estas cosas no se ve que cambien, y no se usted amigo lector, pero sigo pensado que hay muchas razones por las que a nadie le gusta pagar impuestos en México.