La manipulación de Facebook, el INE y la CEE que no hace nada

Se supone que en México la red social Facebook tiene más de 80 millones de usuarios activos, de ésos que entran y ven las cosas que sus contactos publican, las noticias que te agrega la plataforma y la publicidad.

En días pasados, amigo lector, la empresa Facebook ha tenido que enfrentar un problema complicado del servicio que prestó a una compañía en la elección de Estados Unidos y de los datos que permitió que se utilizaran.

De forma muy técnica, el asunto es complejo, pero en resumidas cuentas, la red social se hizo la que no sabía lo que sucedía y permitió que una empresa colocara una aplicación en la plataforma que lo que hacía era recabar datos personales de las personas que contestaban un cuestionario para participar en un juego, y luego permitió que la misma compañía colocara noticias falsas personalizadas para cambiar la percepción de los votantes.

La idea es que mientras el candidato dice públicamente que los medios de comunicación no lo quieren, que se oponen a él, la empresa difunde noticias falsas sobre el contrincante o sobre los alcances y virtudes de su candidato.

Las personas que leen esas noticias, amigo lector, comienzan a cuestionarse si no será verdad dado que ningún medio “formal”  o de “prestigio” está hablando de eso.

Con el paso del tiempo, los votantes cambian su percepción y concluyen que el candidato está siendo boicoteado por los medios formales.

Más o menos así se operó el trabajo que se le atribuye a Cambridge Analytica en la elección que favoreció a Donald Trump. La única diferencia es que de manera muy intelectual y petulante, la empresa fraudulenta dijo que cambió “la cultura del electorado” con sus intervenciones de noticias y declaraciones falsas.

En este sentido y en otros que se le investigan a Facebook, la empresa de redes sociales tiene una culpabilidad extraña, poco precisa, pero a pesar de eso, nadie duda de que sabían lo que se estaba haciendo.

El problema latente es lo que nos compete en México con la elección presidencial en puerta.

El INE hizo un extraño acuerdo con Facebook, más como una forma de vacunarse contra lo que pueda suceder y se les reproche, que como una forma de evitar algún problema.

El acuerdo del INE-Facebook es para difundir información del INE en la elección y para hacer un llamado al voto ciudadano, y algo más hay para tratar de evitar las noticias falsas.

Así es, estimado lector, “tratar”, no hay compromiso de ninguno para evitar o suprimir la noticias falsas.

¿Sería posible que el INE pudiera reglamentar lo que se publica o no en una red social? La pregunta es complicada y la respuesta más, porque el INE tiene facultades legales para regular a los medios de comunicación. Ningún spot de TV o radio sale sin que se apruebe en el INE.

El acuerdo del INE y Facebook es una simulación, un acto de buena fe, pero de ninguna manera evitará que se replique el proceso que, según ellos, llevó a Trump a ganar la elección. De cualquier forma, no deja de parecer publicidad de alto nivel, porque sobran partidos que desearán contactar a Cambridge Analytica para que los ayuden en la elección en México.

¿Qué dice la Comisión Estatal Electoral de Nuevo León de la regulación o publicación en redes sociales? Estamos indefensos, nadie ha mencionado el peligro.

Imagínese usted, amigo lector, en Nuevo León los candidatos independientes no fueron duramente auditados como lo hizo el INE, entonces este asunto de las redes sociales y el internet son tan ajenos, que ni una declaración merecen.

¿No se hará un acuerdo, aunque sea de forma y no de fondo, con Facebook, para evitar que existan mala prácticas o desinformación?

Las leyes electorales contemplan castigar a quienes no realicen su trabajo u obstruyan la elección.

Ya deberíamos ver a las autoridades electorales en Nuevo León más preocupadas en los asuntos de redes sociales, porque si en el trayecto se demuestra que son influyentes y manipuladas como en otros países, la culpa será del organizador de la elección, de ellos… o usted, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com