La explotación de gas es la responsable de los temblores

¿En Nuevo León se está usando el fracking para explotar la cuenca de Burgos y por eso está temblando últimamente? No lo sabemos

Esta afirmación, estimado lector, no la hago a título personal ni tampoco la saqué de un artículo chafo de redes sociales, no, es algo que se desprende de una serie de artículos que la reconocida revista Scientific Américan ha venido publicando y que se basan en estudios muy serios que se han estado realizando en diversas universidades del mundo y que se difunden en Science Magazine, una publicación de la Asociación Americana para los Avances de la Ciencia.

Lo que trato de explicar es que el asunto se está analizando con seriedad por hombres de ciencia y que ya hay algunos estudios que aseguran que el método de extracción llamado fracking, que se realiza haciendo inyección de agua en el subsuelo porque aumenta la presión y rompe con algunas barreras que impiden que salga el combustible, es el responsable de temblores y hasta terremotos en zonas aledañas.

Aquí le voy a parafrasear algunas líneas de estos trabajos (en la publicación de internet de esta columna podrá encontrar usted los enlaces a todos estos artículos que menciono) que vale la pena revisar.

En pocas palabras el geólogo investigador Nicholas J. van der Elst de la Universidad de Columbia, demuestra cómo la actividad sísmica de la ciudad de Prague, Oklahoma, EU, tiene una relación directa con las inyecciones de agua residuales de la zona y de cómo al detenerse las inyecciones, paran los temblores registrados.

El especialista también indica cómo es que las inyecciones dejan vulnerable la zona y cuando se presentan eventos sísmicos naturales en lugares más lejanos, las zonas inyectadas son susceptibles a recibir las ondas sísmicas ocasionando temblores muy altos.

Para esto existen registros del caso del centro de Arkansas donde hay reacciones similares en 2011, o el caso de Youngstown, Ohio, igualmente documentado para reforzar estas afirmaciones.

Incluso hay datos de 1970 cuando la empresa de armas  Rocky Mountain Arsenal en Denver bombeó residuos químicos al subsuelo y durante los cuatro años de dicho trabajo el bombeo provocó 16 terremotos; al detenerse la inyección, los temblores se terminaron.

¿En Nuevo León se está usando el fracking para explotar la cuenca de Burgos y por eso está temblando últimamente? No lo sabemos.

Pero ayer el director de Protección Civil en el Estado, Jorge Camacho, y el secretario de Desarrollo Sustentable, Fernando Gutiérrez Moreno, dijeron en rueda de prensa que los fenómenos naturales se deben a cambios geológicos y posiblemente a las actividades de explotación de gas en los estados de Nuevo León y Tamaulipas.

¡Pero cómo es posible!

¿Será que ellos saben algo que Pemex o las empresas extractoras no han dicho y por eso lo mencionan? Nadie nos había informado que están usando el fracking.

Y una cosa es importante, estimado lector, los detalles de la Reforma Energética aún no se discuten, faltan las leyes secundarias y la gran escalada empresarial y productiva que se espera en la explotación del gas en la zona aún no llega.

¡Imagínese la cantidad de sismos cuando toda la zona esté en explotación!

Muy tímidamente se plantó ayer en el Congreso una cantidad del 3% como renta en la explotación del gas para Nuevo León.

Si lo dimensionamos bien, si entendemos que además de inversiones llegarán grandes problemas, podríamos comenzar por plantear una legislación más real. Una que calcule los daños y necesidades que tendremos que cubrir para atender la voracidad de las grandes industrias, esas que vendarán con ganas de llevarse todo por unos cuantos pesos, y que no les importará dejarnos en ruinas.

alejandro.gonzalez@milenio.com