Partidos mafiosos vs ciudadanos ingenuos

En el Congreso del Estado recibieron a 42 niños que conformaron el Sexto Parlamento Infantil, donde participaron en unas mesas de trabajo al estilo de las que hacen los diputados locales.

La verdad sea dicha, amigo lector, me parece que los diputados poco pueden aportar a los niños, muy pocos pueden ser usados como buen ejemplo y me aterra la posibilidad de que aprendan malas mañas o adopten las prácticas mafiosas que se exhiben ahí.

Por ejemplo, en el Congreso de la Unión, los diputados nacionales discutieron la Ley de Transparencia, donde los ciudadanos esperábamos que se incluyera, sin pretextos, la ley 3 de 3, que busca hacer obligatoria la declaración de bienes de los servidores públicos, para darle seguimiento a su riqueza al entrar y al salir de un cargo.

Está de más la explicación técnica legaloide que dieron los diputados de varios partidos políticos, porque el hecho es contundente: falló el Congreso, les falló a los ciudadanos.

Los partidos, como buena mafia, cerraron filas y vieron una amenaza en la ley de transparencia; vieron la posibilidad de que su negocio se derrumbe y que los copartidarios sean puestos en evidencia.

Las leyes las elaboran los partidos políticos, los ciudadanos fuimos muy ingenuos en pensar que harían una ley que les amarrara las manos, ¿por qué habrían de sacar una ley que los perjudica en su trabajo presente y futuro? Fuimos muy ingenuos.

En el Congreso de Nuevo León trabajan igual de organizados. Este fin de semana sucedió otro evento que nos revela la operación de las mafias partidistas, porque las comisiones encargadas no han podido sacar su dictamen sobre las cuentas públicas de la parte final del gobierno de Natividad González Parás, del inicio de la administración de Rodrigo Medina de la Cruz y de la gestión en Monterrey de Margarita Arellanes.

El compromiso que se estableció, entre los mismos legisladores, fue que en febrero se entregarían y se analizarían las cuentas de gobierno de 2006 a 2010, en marzo estarían en el mismo proceso las cuentas correspondientes a 2011 a 2012 y en el mes de abril ya nada más quedarían 2013 a 2014.

Es real, estimado lector, la comisión de legisladores no ha entregado dictamen de las cuentas de 2006, ¡son de hace 10 años!

La semana pasada, a propósito de este asunto, subió al Pleno el diputado de Movimiento Ciudadano, Samuel García, para hacer un simple exhorto para que se entreguen esos dictámenes para que se pueda proceder, si acaso hay cuentas mochas o mal hechas, con una denuncia formal.

El resultado fue que los legisladores del PRI se retiraron para que se suspendiera (por falta de asistentes) la sesión y le apagaron el micrófono.

La postura del diputado Samuel García es acelerar los procedimientos, porque tal parece que hay delitos que prescriben con cierto tiempo, es decir, que si no se hace la denuncia a tiempo, pasados los años, ya no tiene efecto legal.

Con 10 años de retraso en el trabajo de checar las cuentas, amigo lector, sin duda el diputado puede sospechar que hay mano negra, mafia trabajando, para que lleguen a su caducidad los posibles delitos que se esconden en las cuentas.

Los ciudadanos somos muy ingenuos si creemos que los partidos van a sacar en tiempo y forma las cuentas de los gobiernos pasados de Monterrey y Nuevo León, para que se aplique la ley con rigor, ¿por qué los diputados de los partidos harían algo que perjudique a sus amigos o ex jefes?

Si los partidos no cambian estas posturas mafiosas, si no permiten la transparencia y el combate a la corrupción, los ciudadanos no darán más el apoyo.

Y tal vez soy muy ingenuo en pensar que la gente ya no votará más por esos partidos, pero entre más hablemos del tema y denunciemos el encubrimiento, más rápido sacaremos a los corruptos del sistema y tendremos una ciudad mejor... o usted ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com