Y cuando despertó Nuevo León, ¿la industria seguía ahí?

Nuevo León está en la mira de los inversionistas nacionales e internacionales por sus posibilidades geográficas y por el impulso industrial que se le ha dado.

Para Nuevo León el año arrancó un poquito tarde, pero arrancó con grandes proyectos, tan grandes, que podrían regresar al estado al mapa de las regiones más industrializadas del mundo, tal como alguna vez lo fue.

Para explicarme, amigo lector, sin mucho rollo le voy a contar la historia que sucedió a mediados de los años 90 en California, Estados Unidos.

En ese lugar, por azares del destino (no fue planeado), surgieron un manojo de empresas de nuevas tecnologías. En su nacimiento, la mayoría de ellas resultaron exitosas y muchos inversionistas comenzaron a voltear a esta pequeña zona con la intención de arriesgar su dinero. Como resultado, muchas otras empresas que pensaban iniciar en el mismo negocio decidieron trasladarse hasta esta zona.

Al paso del tiempo, todas las empresas de tecnología se buscaron un lugar en la misma zona y eso atrajo a más inversionistas de capital de riesgo, lo que fue un imán para las personas que buscaban trabajo en esta industria, porque se dieron cuenta que tendrían más oportunidades de ser empleados.

Al terminar la década en esa área había emprendedores, empresas de financiamiento y fuerza de trabajo calificada; para entonces cualquier compañía que buscaba hacer algo en tecnología sabía que la mejor mano de obra estaba ahí.

Ésta es, de manera muy vaga, la historia de cómo nació Silicon Valley.

Hoy en día este tipo de proceso se intenta reproducir de manera planeada; los especialistas lo llaman “clúster industrial”.

En la semana, el Gobierno del Estado informó la creación de dos clúster.

Primero se anunció la creación del “clúster de transporte y logística” para que se diseñe y se transforme la industria del transporte en Nuevo León. Este clúster, podemos suponer, es para prepararle movilidad y logística al Interpuerto Monterrey, que es el proyecto donde, aprovechando la geografía, se prepara una zona de carga y descarga de mercancías para llevarlas a la frontera con Estados Unidos por el puente Colombia; se alimentará por las vías carreteras, ferroviarias y aeropuertos cercanos. Pronto escucharemos más sobre este proyecto único en su tipo en México.

El otro clúster que fue anunciado es el de Energía, que se espera arranque funciones a mediados del año, cuando se conozcan los detalles de las leyes secundarias.

En el tema energético, el nuevo titular de la Secretaría de Economía no ha sido tímido para hablar de lo que se espera.

En diciembre, cuando se refirió a la reforma energética, dijo: “Y puedo afirmar que Nuevo León va a ser el estado que más se va a beneficiar de la reforma energética”.

Y explicó que la reforma traerá oportunidades en tres áreas:

“Uno es el sector de contratos, otro es el sector gas en particular, y un tercero es el sector que la gente no ve a primera vista y que es el sector petroquímica intermedia”, aseguró.

Nuevo León está en la mira de los inversionistas nacionales e internacionales por sus posibilidades geográficas y por el impulso industrial que se le ha dado siempre (existen 10 clúster más ya creados) y la posibilidad de que se detone una bomba de crecimiento es bastante posible según las opiniones colegiadas.

Yo no sé qué tanto se cristalizarán estos sueños de desarrollo industrial, pero ya son muchas personas y muchos capitales los que buscan lo mismo para Nuevo León, de manera que pronto veremos si esta tierra es de sencillos soñadores o de grandes trabajadores, de esos que mueven la industria mundial.

alejandro.gonzalez@milenio.com