Crece la delincuencia en NL: más acciones y menos discursos

Los datos recientes sobre el aumento en la violencia y el robo en la ciudad no pueden ignorarse, deben ser ponderados y hay que actuar en consecuencia.

Cuando en años anteriores le explotó el conflicto de inseguridad al entonces gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina de la Cruz, es muy probable que nunca visualizaron el tamaño del problema, no anticiparon que sería así de sangriento, ni la inteligencia estatal ni la nacional lanzaron una alerta, y si acaso lo hicieron, fueron malamente ignorados.

El aparato de seguridad del Estado tardó mucho en reaccionar, en advertir que el secuestro era un problema insostenible, en ver que Policías estatales y municipales estaban infiltradas y corruptas. Mucho tiempo pasó para reaccionar en un plan realista y funcional.

Según la PGR, fueron dos los municipios los que registraron los índices más altos de muertes a nivel nacional: Monterrey con 399 muertos y Guadalupe con 131 cada año en promedio.

Hoy estos dos municipios están bajo el mando de dos ex colaboradores de Rodrigo Medina, tanto Adrián de la Garza como Francisco Cienfuegos estuvieron en el proceso de seguridad del Gobierno anterior, el primero hasta como procurador de Justicia y el segundo como brazo legislativo como presidente de la Comisión de Seguridad.

¿Qué están haciendo estos dos hombres con la experiencia adquirida en la peor crisis de seguridad de Nuevo León? No me lo tome a mal, amigo lector, pero parece que no mucho.

Es verdad que la responsabilidad general es del gobernador, pero sí hay cosas en las que se puede avanzar en cada municipio.

El Bronco fue cuestionado tras el asesinato de 22 personas, el 21 de junio, sobre si sería un mensaje para el nuevo gobierno independiente.

"A lo mejor al que está (Rodrigo Medina); yo todavía no soy gobernador. El Gobierno actual pensó que todo está bien, tranquilo, pero los delincuentes no duermen. Más bien es el relajamiento de la Policía, del Ejército y de la Policía Federal, que se confiaron demasiado y dejaron de patrullar", dijo.

"Él (Rodrigo Medina) es responsable, él es el gobernador, no puede estar relajado, tiene que estar atento y dispuesto a actuar. Yo seré gobernador a partir del 4 de octubre y entonces tomaré el control, en tanto no puedo hacer gran cosa", agregó.

En lo que va del año, 168 personas han sido asesinadas y 914 autos han sido robados, y de mantenerse el ritmo, estamos frente a un posible año muy violento.

Y no se trata de riñas de borrachos, no, hay crimen organizado detrás de un motín en el penal del Topo Chico y en el asesinato de un gerente general de casinos.

¿Cuánto tardará este Gobierno en reaccionar y hacer un plan funcional contra la escalada de violencia? Es importante que no olvidemos los tiempos pasados, muy recientes, de la inseguridad y se busque una solución al problema.

¿Qué esperan los alcaldes metropolitanos para hacer una coalición de seguridad contra esos eventos que crecen y crecen? Los que tienen experiencia no deben ser unos espectadores, hay que hacer una gran alianza contra la inseguridad, así sea entre alcaldes del mismo partido, así sea entre todos.

Poner la muestra ante la adversidad podría fortalecer las gestiones de cada uno.

Y si acaso todos saben lo que hay que hacer pero están esperando que el problema sea mayor para que su reacción sea más lucidora, más vistosa, hay que saber que un problema como el de la delincuencia organizada podría, en cualquier momento, salirse de control y manchar las administraciones de los responsables.

Frente al crecimiento de la violencia ninguna política es poca, ninguna acción es menor, lo menor es ignorar el problema y los ciudadanos estamos observando, también tenemos experiencia... por eso se fue el Gobierno anterior para su casa... o usted, ¿qué opina?