Vivir con baches es lo peor: castigo a los gobiernos… en las urnas

Transitaba por Ruiz Cortines, despacio porque estaba lloviendo y por eso alcancé a darle la vuelta a un gran charco, algunos metros más adelante había una fila de más de 15 autos orillados con las intermitentes en alerta, toda clase de modelos, estaban averiados (llantas ponchadas, rines rotos) porque no alcanzaron a evitar el charco que resultó ser un gran bache.

No recuerdo cómo es la ciudad sin baches. Tal vez por el tiempo que ha pasado o porque siempre los ha tenido, pero hoy como nunca la ciudad se desprende a pedazos.

Ya bastantes problemas ocasionaban los ridículos topes a media cuadra, esos que ponen los vecinos, como para agregarle los baches. Y hay que decirlo, ambos problemas son incompetencia de las autoridades.

Pero, ¿cómo sucedió que el asfalto comenzó a descarapelarse?, ¿quién debe evitarlo?, ¿quién debe repararlo?

Según los proveedores y los ingenieros civiles los baches se ocasionan por motivos muy claros: uso de materiales de baja calidad, exceso de tráfico, erosión provocada por las lluvias, actividad geológica, fugas de agua, exceso de peso sobre el pavimento, falta de mantenimiento.

En cuanto al uso de materiales de baja calidad y falta de mantenimiento, se trata de un problema de los municipios.

Pero el exceso de tráfico y exceso de peso sobre el pavimento, parece ser un asunto del gobierno estatal, esto por las obras realizadas en algunas avenidas.

Por ejemplo, amigo lector, en las obras de  la Ecovía, a lo largo de Lincoln y Ruiz Cortines, durante 13 meses se cerraron carriles para la construcción, asunto que desvió el tráfico pesado por diferentes arterias y calles de la ciudad. Este tráfico, en su mayoría pesado, rodó sobre asfaltos que no estaban preparados para tanta carga.

Ya terminada la Ecovía se procedió a desviar a 47 rutas de camiones, cientos de unidades del trasporte público, para que circulen en otras avenidas y calles, no sabemos cuántas usan rutas con asfalto adecuado para el peso.

Es decir, en cada obra, pasos a desnivel o puente, que tardan meses en terminar, se desvía tráfico hacia rutas con asfalto más delgado, ocasionando que se rompa con el excedente unidades y peso.

En las obras de la línea 3 del metro se desvió el tráfico de Felix U. Gómez por calles paralelas del centro, ahí se puede observar fácilmente todo el asfalta fracturado a causa de la carga vehicular y el peso de los camiones.

Si a esta situación le agregamos que el año pasado y el que va en curso se han reportado la mayor cantidad de lluvias en 55 años, tenemos una clara explicación de cómo llegamos a tener un problema tan grande.

Por esta razón es bastante cínica la postura que adopta el estado, a través del secretario de Desarrollo Sustentable, Fernando Gutiérrez Moreno, para pedir que los municipios respeten la ley de pavimentos. Es claro que las macro obras que el estado realizó son en gran parte el causante del problema y los municipios no vigilaron y tampoco hicieron lo que les correspondía.

Dice el secretario de Servicios Públicos de Monterrey, René Reichardt, que llevan tapados alrededor de 13 mil baches pero faltan mucho por hacer porque hay cerca de 32 mil, esto es nada más en Monterrey. Con la pena, pero el esfuerzo no se nota.

Tal parece, estimado lector, que a causa de los tiempos electorales y  con los poderes aventándose la culpa, deslindándose de responsabilidad y manipulando los recursos, tendremos que aprender a vivir con baches.

O de plano ir y taparlos nosotros mismos y pasarles la cuenta…. pero donde duele, en las elecciones, sacar al partido en turno en cada municipio y gobierno, buscar la alternancia, castigar el mal trabajo, intentar un cambio pues, para que todos los que perdimos una llanta, un rin o la suspensión, tengamos justicia, que no se burlen de nosotros, o ¿usted qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com