Verificación vehicular: el gobierno dice y se desdice, ¿qué pasa?

Después de que el secretario de Finanzas y tesorero estatal, Carlos Garza Ibarra, dijera que adicionalmente al Plan de Ahorro y Austeridad "se actualizarán algunos derechos y se incluye el de verificación vehicular previendo un plan ambiental", una avalancha de comentarios negativos llovió en todas partes.

En las sobremesas de cada hogar, reuniones, en las redes sociales y medios de comunicación, se habló de la muy torpe manera de anunciar el regreso de la verificación vehicular a Monterrey.

Lo primero que hay que decir, estimado lector, es que el anuncio se hace en un marco económico, mientras se habla de planes de ahorro y fuentes de recaudación, incluso, es el tesorero quien lo dice.

Por esta razón, no dudamos que el asunto se trata de dinero, de captar más ingresos para el Gobierno del Estado.

Pero ayer sale al quite el secretario de Gobierno, Manuel González Flores, y dice que no, que de ninguna manera es un asunto de recaudar fondos, que se trata de una propuesta con espíritu ambiental, y que es una propuesta nada más, como sugiriendo que se trata de una hablada del tesorero.

"Lo que se está haciendo es dejar la posibilidad abierta, porque hay ciudadanos ambientalistas, solicitan que eso se lleve a cabo; como podrán ver, no es una acción recaudatoria, es muy menor la diferencia, si eso se estableciera, el costo de la verificación y el valor es muy menor", asegura González Flores.

"No es una acción recaudatoria, es una acción en favor de los ambientalistas para que la ciudad sea más limpia; Monterrey es la ciudad más contaminada por los vehículos y por eso plantean eso. De ninguna manera es un engaño, es una posición de una gran parte de la sociedad que busca que el aire del área metropolitana esté limpio", agregó.

Bien, pues hecha la aclaración debemos pensar que el secretario de Finanzas y tesorero estatal, Carlos Garza Ibarra, está mal informado.

Buscar un mejor aire para la ciudad de Monterrey y zona metropolitana es muy necesario porque estamos como primer lugar en la lista de ciudades contaminadas de México y en Latinoamérica.

Pero nuestro mayor contaminante no son los automóviles, son las partículas de polvo suspendidas en el aire y que son menores a 10 micras (PM10), a causa de esto hay una gran cantidad de personas, muchos son niños, que padecen problemas respiratorios.

Estas partículas en el aire son el polvo de los terrenos sin vegetación o zonas como el río Santa Catarina, las pedreras en los alrededores de la ciudad y, lo más importante, los motores que utilizan diésel en lugar de gasolina.

El ex secretario de Desarrollo Sustentable, Fernando Gutiérrez Moreno, mencionó en varias ocasiones que en la combustión "se produce la generación de contaminantes de corta vida, de cambio climático, y el famoso black carbon, que tiene que ver mucho con el consumo de diésel".

En la zona metropolitana "más de cinco millones de litros diarios consumimos de diesel para el transporte público", dijo.

Esto quiere decir, estimado lector, que si deseamos dar un paso para purificar el aire en la zona metropolitana, lo primero que se debe hacer es verificar los camiones del transporte público (y retirar los más viejos), controlar (o cerrar) las pedreras y reforestar los territorios talados en todos los municipios.

Verificar autos, antes de hacer algo contra los problemas principales de contaminación del aire, siempre será una maniobra recaudatoria.

Ignoro si el Gobierno está bien articulado, no sabemos si estas cosas que se dicen y se desdicen son la inexperiencia o un estilo de trabajo, pero si la idea era poner la verificación, parece que el plan no fue el mejor, no funcionó, no sedujo, no convenció... en fin, muy lamentable el numerito porque se trataba de algo muy importante... o usted, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com