Taxistas en pie de guerra: tecnología para la movilidad en Monterrey

Los usuarios encontraremos una ganancia en tener un servicio de buena calidad, más económico y con al apoyo de la tecnología móvil.

Imagínese usted, estimado lector, que existiera un servicio donde, usando internet o una aplicación de su teléfono celular, pudiera solicitar que un chofer pase al lugar donde se encuentra en un auto último modelo y de lujo, que al pedirlo no tarde más de 10 minutos en llegar a su encuentro, que pueda pagar con tarjeta de crédito y que el costo sea cuando mucho un 20% más que la cantidad que le cobraría un taxi cualquiera o que, incluso, si no desea que el chofer llegue en un auto de lujo sino en un sedán del año, le cobren 30% menos que lo que normalmente le cuesta un taxi común.

Pues ya existe. Se llama Uber y es una nueva modalidad de transporte público, que se encuentra creciendo rápidamente en distintas ciudades del Mundo y desde el año pasado está presente en  Monterrey, Guadalajara, Tijuana y la Ciudad de México.

Se caracteriza por ofrecer servicios de conductor privado, el cual es solicitado a través de una aplicación de teléfono móvil y pagado con tarjeta de crédito, la empresa no administra taxis ni choferes, únicamente presta el servicio de enlazar a particulares: un cliente con un prestador de servicios.

Para los usuarios todo es ganar-ganar, al solicitar el servicio Uber utiliza el GPS del teléfono móvil para localizar la unidad más cercana, con la promesa de que no tardará más de 10 minutos en llegar. En ese momento, aparece la fotografía del chofer, el teléfono de contacto, así como un mapa de la ubicación del automóvil; ese mapa se puede compartir con un tercero para que siga el trayecto del vehículo para mayor seguridad.

Para los taxistas todo es perder-perder porque no pueden competir con los costos ni con las unidades; el costo de unas placas de taxis en NL es poco más de 200 mil pesos, más el costo del auto, el taxímetro y pago a sindicato y transporte.

Desde el punto de vista de los taxistas es injusto que se permitan estos servicios.

Pero los usuarios encontraremos una ganancia en tener un servicio de buena calidad, más económico y con al apoyo de la tecnología móvil.

Claro, los taxistas ya están tomando cartas en el asunto, así como hacen las cosas,  y hace dos semanas alcanzaron un auto de Uber en el DF y lo destrozaron a golpes con palos y piedras.

En el DF las autoridades anunciaron desde hace meses que harán “algo” para regularizar a Uber, aún no se ha podido.

En Guadalajara la Secretaría del Trabajo (muy tontos y prepotentes) fueron a las oficinas de Uber para darles una asustadita, pero como todo es legal, terminaron diciendo que se haría un expediente para analizar las sanciones (¿?).

Yo me pregunto si a la autoridad le interesa lo que opinamos los usuarios, porque en verdad estamos mejor así, entonces el amague de regularizar parece que es para beneficiar al gremio de taxistas y sindicatos.

Uber es el futuro en estos servicios y Ana Paula Blanco, vocera de Uber en México, lo explica:

 “Queremos impactar de manera positiva cada ciudad a la que llegamos. Es por esto que en California hemos empezado a probar un servicio que permite que personas con localizaciones de partida y llegada similares compartan viajes, lo que resulta en sacar aún más autos de las calles. Un estudio reciente del Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Cornell encontró que alrededor del 95% de los viajes urbanos pueden ser compartidos, reduciendo el tráfico más del 30%. Sabemos que un proyecto así podría cambiar para siempre la vida de los mexicanos”, asegura.

La llegada de la tecnología es de gran utilidad y beneficio para los usuarios, si gremios tan rezagados en Monterrey como el del transporte no lo entiende y se transforman, perderán contra una competencia astuta, preparada y legal… o usted, amigo lector, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com