Reforma energética en NL, ¿qué nos espera?

No creo en la magia de las reformas; la base legal y constitucional es nada más un tablero donde faltará que se muevan muchas fichas para ganar o perder.

No es mi intención, amigo lector, usar este espacio para polemizar sobre el nacionalismo del petróleo, mucho menos, sobre si la reforma es privatizadora o pone en riesgo la patria o se vende el alma con ella.

Y es que la discusión política se ha centrado en el petróleo, dejando a un lado lo que refiere a otras energías y que en realidad es lo que podría traernos beneficios.

No creo en la magia de las reformas; la base legal y constitucional es nada más un tablero donde faltará que se muevan muchas fichas para ganar o perder.

El lunes me encontré un artículo publicado en la BBC de Londres firmado por Jim O’Neill, famoso economista que gusta de leer el futuro de las naciones usando indicadores de desarrollo. En el 2001 anticipó el desarrollo de Brasil, Rusia India y China como motores de la economía mundial, movimiento que bautizó como los BRIC.

En el artículo titulado “México y los países MINT, ¿nuevos gigantes económicos?”, el especialista inglés acuña el término MINT para especular sobre el potencial económico que anticipa en México, Indonesia, Nigeria y Turquía.

El autor habla de las similitudes entre las naciones, establece como factores de empuje el crecimiento económico que, él espera, será pronto de dos dígitos y la ubicación geográfica privilegiada.

“México mismo, por ejemplo, está al lado de EE.UU., pero también es parte de América Latina”, apunta, además de comentar que para tener un pulso más real, visitó cada uno de los países mencionados.

“A México llegué preparado para ser defraudado, ya que las expectativas son tan altas. Pero el joven presidente y sus también jóvenes colegas están determinados a cambiar el lugar (…) Están reformando todo: educación, energía, política fiscal y las propias instituciones de gobierno”, indica.

Para cerrar, establece que tanto Nigeria como México deberán resolver sus políticas energéticas y de esta forma acelerar su crecimiento.

Las reformas estructurales son complicadísimas en cualquier lugar del mundo, de manera que es comprensible su asombro.

En un foro donde se compartió el artículo, alguien con buen humor mencionaba que en países muy desarrollados observar el crecimiento de economías como la nuestra, es similar a ver un pavo crecer y saborearse lo grande y jugoso que se está poniendo, claro está, porque se lo piensan comer.

De cualquier manera, los dos aspectos mencionados por el especialista son de gran importancia para Nuevo León: política energética y ubicación estratégica.

El martes el diputado federal por Nuevo León, Javier Treviño Cantú, explicaba durante su participación en el Simposio de Oportunidad no Convencionales en México, celebrado en Houston, Texas, las posibilidades de negocio que ofrece la reforma energética, donde Monterrey tiene una expectativa inmejorable.

“Cuando hablamos de reforma sólo ven petróleo, pero es sobre creación de empleo y sobre productividad de la industria mexicana”, dijo.

“Y que Nuevo León se convierta en el Eje Nuevo León-Houston, Monterrey-Houston, que podría ser el centro de la industria petrolera no convencional del futuro”, agregó.

No sé si la reforma en realidad bajará el costo del gas y la electricidad, tampoco es posible imaginar si a la larga será tan buena para el país, pero las fichas que se mueven en el tablero del norte parecen anticipar gran inversión y nuevas industrias, lo que sin duda se traduce en oportunidades de crecimiento y desarrollo para toda la región.

No creo en la magia de las reformas, pero si en el trabajo que se puede hacer frente a las oportunidades, incluso si nos miran como un pavo… o usted, amigo lector, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com