PRI “tirano”, PAN de “izquierda” y ¿desobediencia civil?

Durante la semana se le ha dado la vuelta a dos temas de mucha importancia para los regiomontanos: el impuesto predial en municipios y el replaqueo en todo Nuevo León.

Se rumoró que la visita del presidente nacional del PAN, Gustavo Madero, era para cerrar filas en el partido, a propósito de las discusiones nacionales de las reformas, hoy no hay duda de que así fue.

Todo indica que el PAN está dispuesto a cobrarle la factura de la reforma hacendaria al PRI; los alcaldes del PAN en el estado armaron un bloque y anunciaron que no se subirá el impuesto predial en ninguno de sus municipios, incluso Monterrey, donde Margarita llevaba semanas hablando del aumento.

Así, esta semana los panistas amanecieron con un alto grado de “conciencia social”, están contra la reforma hacendaria, el predial y el replaqueo.

“No es una cuestión de línea, es una cuestión de valores, de prudencia política, de reconocimiento de la realidad y entender que el entorno y el contexto  no están ayudando a poder gravar más a la gente que trabaja”, dijo el dirigente estatal del PAN, José Alfredo Pérez Bernal.

Se dibujan como un PAN tirado hacia la izquierda, que quiere tomarse de la mano con los ciudadanos y apoyarlos contra la “tiranía” del PRI.

No es chiste,  tal vez en un cálculo electoral o tal vez de la mano de la iniciativa privada (enfadada por la reforma hacendaria), el PAN irá en bloque contra todo lo que el PRI quiera cobrarle a los ciudadanos.

Ya se abortó el asunto del predial; oponerse al replaqueo es más difícil, porque existe una norma de la SCT que obliga y reglamenta el asunto en todo el país.

El sentido de cambiar las placas además de recaudatorio, es un asunto de seguridad, para actualizar el padrón vehicular y evitar la compra-venta de autos robados.

Pero hoy en día todos recordamos las 300 mil placas robadas del Instituto de Control Vehicular, asunto que además no ha sido esclarecido bien, ¿qué seguridad dejó eso?

La versión oficial sigue siendo como sacada de una mala película cómica: se trató de un robo “hormiga” de empleados de bajo nivel, que además usaron las placas para venderlas como material reciclado, después de triturarlas en pedacitos. ¡Ajá!, claro.

Los responsables de tener un control de placas y dinero (que además aún se debe) no son culpables ni responsables, ninguno.

Así, en el asunto de las placas, la procuración de justicia de Rodrigo Mediana es lenta, ciega y sordomuda, ¿qué nos ocultan?; decirnos hoy que el replaqueo se hará con transparencia, es cínico de su parte y un pésimo cálculo político.

Aprovechando que la norma no establece tiempos, no especifica que sea cada tres años, el PAN propone una reforma que elimine el cambio obligatorio de placas con fines recaudatorios. Esto significa que cambiar de placas cuando estén viejas o se pierdan; habrá que ver si se aprueba.

Para presionar más, Monterrey anuncia que si usted no quiere cambiar de placas en 2014, no se preocupe, los tránsitos no lo molestarán, ni le retirarán su automóvil en ese municipio.

¿Margarita nos hace una invitación a la desobediencia civil?, ¿luego vendrán las movilizaciones?

Como sea, los ciudadanos estarán contentos de evitar un replaqueo, ¿quién quiere pagarle a un instituto corrupto e impune?

Todo nos dice que la elección de 2015 ya arrancó, el PAN busca obtener capital político y lanzar en picada al PRI que, recordemos, no ganó en Nuevo León en 2012.

Como sea estos son temas ciudadanos, y como pocas veces, podremos sentirnos involucrados en la política partidista.