De cuando a Margarita le preocupaba el costo político…

En noviembre de 2013, la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, anunció que el municipio metería reversa a la propuesta de la actualización de valores catastrales, lo que derivaría no aumentar el predial a los ciudadanos, argumentando que ya estaban muy afectadas las familias con el aumento en los impuestos por la reforma hacendaria.

Un mes atrás, la alcaldesa había iniciado el proceso en el cabildo para subir el predial y recaudar más dinero para su gestión, pero los alcaldes del PRI se negaron a subir el impuesto, de manera que Margarita Arellanes no quiso pagar sola el famoso costo político.

La pregunta, estimado lector, es: ¿por qué a unos días de su salida, decide la alcaldesa subir 60% el precio del predial?

Y qué me dice de la reapertura de los casinos. A una semana de entregar, aparecen por debajo de la alfombra dos empresas con permiso, ¿curioso, no le parece?

Si subir el predial tiene un costo político, la otra pregunta es, amigo lector, ¿por qué Margarita Arellanes le quita el costo político al próximo alcalde (que no es de su partido)? ¿A cambio de qué lo ayuda?

Las camionetas blindadas que, dice la alcaldesa, gestionó con el consentimiento de Adrián de la Garza, parecen poca cosa como moneda de cambio.

"El costo político, sin comillas, lo pagan los que en lo relativo a la razón de sus causas, tienen algo que perder", escribió Carlos Monsiváis.

¿Costo político? Es curioso que exista el término, porque cualquiera que esté haciendo lo correcto no tiene nada que temer.

La causa de los gobernantes electos, igual que la de los legisladores, debe ser la causa ciudadana. No hay más.

Cobrar más impuestos es costoso para los políticos si los ciudadanos no vemos dónde se usan o si sabemos que hay corrupción en la administración.

¿Dónde está el pago del costo político por las más de 300 mil placas "robadas" del Instituto de Control Vehicular?

¿Quién pagó el costo político por la tragedia del casino Royale? Ni un despido vimos en el Gobierno.

¿Dónde se depositó el pago del costo político por la gran deuda en el Estado y en los municipios?

¿Quién pagó el costo político por todos los desaparecidos en los recientes años de violencia?

Olvídense de sutilezas; lo que claramente se ve es la falta de aplicación de la ley, el aumento de la impunidad y la corrupción.

Por esta razón, las buenas intenciones de los diputados locales que integran la Comisión Anticorrupción son una esperanza de justicia, en conjunto con la llegada de un Gobierno independiente, del que esperamos un resplandor de justicia, debido a la cantidad de veces que el gobernador ha repetido que se aplicará la ley contra la corrupción del Gobierno de Rodrigo Medina.

La Comisión Anticorrupción pide que se denuncia formalmente a los corruptos y prometen estudiar los expedientes que ya existen y que están medio congelados. Veremos qué tan rudos vienen, ojalá no se rajen.

¿Cómo es posible que a los gobernantes piensen en el costo político y no el costo penal de las malas gestiones?

A los ciudadanos, salvo su mejor opinión, nos interesa que se pague con cárcel. Lo del costo político es un chiste frente a tantas corruptelas.

En Monterrey tendremos de alcalde al ex procurador Adrián de la Garza, y por su perfil suponemos que también llegará denunciando, haciendo justicia, y suponemos, no será cómplice de la anterior administración... ¿Qué le espera a Margarita Arellanes?

En la medida que nuestros gobernantes apliquen la ley y procuren la justicia, en lugar de negociar tapaderas; en la medida que se pague con años de cárcel donde se pagaban costos políticos, seremos una mejor sociedad, veremos menos corrupción y veremos grandes gobernantes...

La causa de los políticos debe ser la causa ciudadana... pero no es así. O usted, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com