Inversiones de gas a la baja: ductos "ordeñados" revelan inseguridad en NL

Dicen los expertos que las compañías de petróleo, las grandes, están acostumbradas a trabajar en la extracción en zonas de conflicto, y eso no las detiene nunca.

La posibilidad de que el derrame de petróleo sobre el río San Juan se haya ocasionado por un mal robo, por una ordeña del crimen organizado, debería tener muy preocupados al Gobierno Estatal, empresarios, universidades y a todo aquel que piensa sacar algo del proyecto que ya podemos llamar “Nuevo León, capital energética”.

Este boom de inversiones que llegarían para extracción de gas podría frenarse si las condiciones de seguridad en el estado no son las óptimas.

El 18 de agosto, el periódico español El País publicó un artículo sobre las expectativas del gobernador Rodrigo Medina y la llegada de las inversiones extranjeras a Nuevo León para extraer el gas.

El artículo se centra en lo difícil que será para el estado dar certeza y seguridad a los inversionistas después de los difíciles años donde se combatió al crimen organizado.

“Rodrigo Medina asegura que ‘está preparado para dar garantías de seguridad a las inversiones’ sin importar que lleguen a una zona colindante con el inseguro Tamaulipas. En las carreteras de Nuevo León en ese rumbo no se ha tenido ‘un solo incidente de seguridad en dos años y medio’, dice el optimista gobernador que quiere que su tierra se parezca a Estados Unidos”, se lee en el artículo.

Bueno, el optimismo puede caer muy abajo si el crimen organizado anda suelto abriendo ductos de petróleo.

“Sus autoridades (de Nuevo León) pretenden convertirla en el centro financiero para los corporativos de las empresas trasnacionales que llegarán en un futuro cercano. El estado, asegura el gobernador, se verá beneficiado por su cercanía a la kilométrica red de ductos de gas en Estados Unidos”, dice el texto publicado en España.

Ya pueden estar preocupados los inversionistas, porque unos cuantos ductos de petróleo de Pemex son ordeñados con facilidad, imagínese usted, estimado lector, cuando sean cientos de ductos de gas los que se conecten a las redes de Estados Unidos… no han podido detener a los criminales hoy en día, así que el futuro se imagina caótico.

Dicen los expertos en estos temas que las compañías de petróleo, las grandes, están acostumbradas a trabajar la extracción en zonas de conflicto, con guerrillas o guerras de por medio y eso no las detiene nunca, pero al negocio se le agregan los gastos extra que se deben hacer para la seguridad, porque se contratan empresas especializadas.

En opinión de Ioan Grillo, autor del libro El narco y corresponsal de The Global Posten México, la violencia afecta las inversiones.

“Claro que la violencia afecta a la inversión extranjera, no se puede negar. Si una empresa va a invertir tiene que considerar los costos adicionales que le ocasionará tener que lidiar con violencia e inseguridad”, dijo en entrevista reciente.

Lo dramático en la historia que vivimos, amigo lector, es lo que revela un derrame tan escandaloso como el del San Juan: la falta de seguridad en la zona y la incapacidad para encontrar a los delincuentes.

Todo esto a pesar de las declaraciones optimistas del gobernador sobre seguridad en carreteras y fronteras con Tamaulipas.

Tal parece que en la instalación del primer Consejo de Aprovechamiento Energético, donde están Gobierno, empresarios y universidades, faltó incluir al Ejército Mexicano, porque las fuerzas estatales nada han podido hacer contra la ordeña de los ductos y eso puede significar mucho dinero perdido en los próximos años, claro, y hay que decirlo, el asunto ya no le tocará resolverlo a Rodrigo Medina… y tal vez por eso hoy a nadie le preocupan esos ductos ordeñados en Pemex.

alejandro.gonzalez@milenio.com