Ébola en Monterrey: cuidado, los síntomas se parecen al dengue

Recientemente un enfermo de dengue en Campeche causó alarma porque los doctores pensaron que se trataba de ébola; posteriormente se confirmó que era dengue.

La reciente noticia sobre la llegada del ébola a Texas, EU, nos obliga a informarnos y reflexionar sobre el contagio y los síntomas de esta enfermedad causada por un virus.

La cercanía territorial, estimado lector, sin duda hace que el temor aumente sobre una enfermedad que en general no tiene cura.

Sin embargo, y eso hay que aclararlo muy bien, el ébola no está suficientemente cerca aún para que sea un problema o lo consideremos un peligro, ni viajar a Texas es peligroso, pues el caso de la persona contagiada está bajo custodia profesional en un hospital.

Lo dijo el secretario de Salud del Estado, Jesús Zacarías Villarreal Pérez, las probabilidades de que el virus llegue a Nuevo León son bajas aunque reales, y sin embargo no se emitirá ninguna alerta al respecto.

“Este virus, si bien causa una letalidad alta, no se transmite por aire o por vía respiratoria, como es el caso de la influenza; para poderse contagiar se necesita tener contacto directo con secreciones del paciente cuando está sintomático”, señaló.

Con justa razón, estimado lector, usted se preguntará cómo es que hasta la fecha hay 3 mil muertos a causa del ébola, con más de 6 mil enfermos en el mundo, y a pesar de eso las autoridades nos dicen que no es muy contagioso.

Lo que sucede es que el virus se contagia cuando las personas tienen contacto con la saliva, sangre u otros fluidos del cuerpo de la persona que murió o está enferma, y en los países donde más duro se ha propagado (Guinea Conakry, Liberia y Sierra Leona) tienen la costumbre de lavar y abrazar a los muertos en los funerales.

Así es, por un asunto cultural la propagación del virus es grande en estos lugares y en muchas ocasiones aunque se les dice a las personas que no deben tener contacto con el difunto, por el dolor de su pérdida ignoran todas las recomendaciones y realizan su ritual de despedida acostumbrado.

Hay dos cosas muy importantes que debemos saber sobre este tema: que los síntomas del ébola son muy parecidos a los del dengue hemorrágico y que el dengue es una enfermedad más peligrosa que el ébola en nuestra ciudad.

En efecto, los síntomas de estas enfermedades son tan similares que los doctores requieren de mucho cuidado para distinguirlas.

Recientemente un enfermo de dengue en Campeche causó alarma porque los doctores pensaron en un inicio que se trataba de ébola (además el enfermo era de Ghana y eso indujo a los médicos a creer que era ébola) y posteriormente se confirmó que era dengue.

Las autoridades recientemente reportaron en este año 976 casos de dengue, de los cuales 10 son hemorrágicos; las recomendaciones para evitar los contagios por dengue son las mismas de siempre: evitemos el desarrollo de los mosquitos, que son los trasmisores de la enfermedad (eliminemos envases, llantas y cacharros del patio, techo o jardín). El ébola no se trasmite por los mosquitos.

Los síntomas de fiebre, debilidad, dolor de músculos y huesos, dolor de cabeza y hemorragias son muy similares en las dos enfermedades, de manera que con cualquiera de los síntomas se recomienda asistir a un centro de salud, hospital o médico particular. Es un especialista el que debe decidir y diagnosticar.

Una cosa debe quedar muy clara, amigo lector, el ébola no es un problema aún en Monterrey (y muy probablemente no lo será nunca).

Lo malo de todo esto es que hoy en día es más peligroso el dengue, porque en su variable de dengue hemorrágico puede ser mortal, lo bueno, si lo queremos ver así, es que contra el dengue ya sabemos qué hacer y cómo combatirlo.

alejandro.gonzalez@milenio.com