Dime cuántos "ninis" hay en tu ciudad y te diré la clase de gobierno que tienes

Aunque hay motivos macroeconómicos para que los jóvenes trabajen, aquí parece que el tema de la seguridad es el más importante y deberíamos ver avances en lugar de más "ninis".

A propósito del Día Internacional de la Juventud se reveló que en Nuevo León habitan cerca de 42 mil 568 jóvenes clasificados como ninis, es decir, jóvenes de entre 15 y 24 años que ni estudian, ni trabajan, ni andan buscando hacerlo.

Con respecto a la estimación del año pasado, de 30 mil ninis en Nuevo León, el número se ha incrementado considerablemente y ya podemos comenzar a preocuparnos por la velocidad del crecimiento.

Pero, ¿a quién debemos responsabilizar: a los padres o al gobierno? Vamos a ver.

El año pasado la Universidad Autónoma de Nuevo León publicó el trabajo de investigación encabezado por el doctor en economía Ernesto Aguayo Téllez, “Descifrando a los ninis, un estudio para Nuevo León y México”, donde se realiza una radiografía sobre el tema para comprenderlo mejor y tener elementos para atacarlo.

El estudio es un trabajo minucioso realizado con rigor científico y sin duda una guía para emprender acciones.

Vamos a comentar algunos puntos interesantes, como el de la definición, por ejemplo.

El autor nos dice que en 2010 se contaron a 165 mil jóvenes que no estudian ni trabajan, pero de esos se consideran por definición como ninis nada más a 30 mil, porque 37 mil están buscando trabajo, 97 mil hacen labores domésticas o cuidan personas en condiciones vulnerables, otros están enfermos o discapacitados.

Su opinión será la mejor, estimado lector, pero esta forma de rasurar a 135 mil jóvenes por definición es algo extraño, es decir, igualmente no estudian ni trabajan, o visto de otra forma: hay cerca de 100 mil jóvenes que en cualquier momento dejarán de cuidar gente vulnerable o hacer labores domésticas y serán formalmente ninis. ¡Ups!

Algo muy interesante encontraron los investigadores, el efecto nini es contagioso:

“En general, para el Área Metropolitana de Monterrey, se encuentran importantes efectos de interdependencia espacial positiva entre vecindarios en el porcentaje de ninis. Es decir, la existencia de ninis en un vecindario contribuye a la existencia de ninis en los vecindarios cercanos, hasta una distancia de alrededor de un kilómetro. Después de un kilómetro y medio, la interdependencia espacial de ninis entre vecindarios se pierde”, se explica.

“Dado el efecto geográficamente ‘contagioso’ del fenómeno nini y dado que un kilómetro no es una distancia despreciable, se torna prioritario para los gobiernos locales enfocar esfuerzos para ofrecer más y mejores oportunidades de educación y empleo para los jóvenes, principalmente en los vecindarios en donde existen altos porcentajes de ninis”, se agrega.

Una pregunta importante, ¿los ninis son peligrosos?

“Así, si el problema de los ninis no se atiende a la brevedad, podría causar, según los resultados de este capítulo, un incremento considerable en los índices de delincuencia en el país y una disminución importante en los niveles de bienestar de sus habitantes”, se indica.

“Este resultado demanda una acción inmediata de parte de las autoridades. Es necesario que los gobiernos tanto locales como federales ofrezcan programas de efecto inmediato para la atención de problemas de los jóvenes…”, se comenta en las conclusiones.

Sin duda, un aumento en el número de ninis es el resultado de un mal trabajo de los gobiernos.

Aunque hay motivos macroeconómicos para que los jóvenes trabajen, aquí en la ciudad parece que el tema de la seguridad es el más importante y deberíamos ver avances en lugar de más ninis.

Amigo lector, ¿cómo podríamos exigir acciones inmediatas al gobierno?, ¿será que no ven el tamaño del problema?

Para conocer el estudio completo:

http://eprints.uanl.mx/3676/1/DESCIFRANDO_A_LOS_NINIS[1].pdf.

alejandro.gonzalez@milenio.com