Desaparición del bebé nonato y células madre para curas milagrosas

Los encargados de recibir los cuerpos aseguran que nada más se les entregó el de la madre, las autoridades creen en ello y todo apunta al hospital.

Con sorpresa, intriga y consternación, los regiomontanos hemos seguido a detalle el extraño caso del bebé nonato y la misteriosa desaparición de su cuerpo tras la muerte de la madre a causa de un accidente vial en el Libramiento a Allende.

Jovita Vela Rodríguez falleció la mañana del domingo pasado en el hospital de Pemex de Cadereyta momentos después del percance.

Ella tenía un embarazo de siete meses y de emergencia se le practicó una cesárea para tratar de salvar al bebé, pero el pequeño ya estaba sin vida, aseguran.

El procurador Adrián de la Garza descartó por completo la posibilidad de que el bebé haya nacido vivo.

Después del fallecimiento de madre e hijo, personal del hospital preparó los cuerpos para entregarlos al Servicio Médico Forense (Semefo).

Los encargados de recibir los cuerpos aseguran que nada más se les entregó el de la madre, las autoridades creen en ello y todo apunta al hospital.

La Procuraduría realizó ya 17 interrogatorios al personal del nosocomio.

La enfermera de nombre Dulce dijo que mientras ella amortajaba el cuerpo de Jovita, un camillero del hospital preparó el cuerpecito del pequeño sin vida y le ordenó al camillero dejar los restos del bebé junto a los de su madre para entregarlos al Semefo, ¿y qué pasó? La duda sobre el destino del nonato abre muchas posibilidades, todas ellas ilegales y estremecedoras.

¿Para qué quieren el cuerpo de un bebé sin vida? ¿Por sus órganos o por sus células madre? Desde el 2012 la revista Nature ha estado alertando sobre el trabajo de una compañía que aplica células madre en tratamientos que no están certificados ni aprobados por las autoridades de Estados Unidos (FDA).

La compañía Celltex Terapéutica utiliza un método patentado por una empresa coreana (RNL Bio), pero las autoridades de Seúl le negaron el permiso para inyectar células madre en tratamientos, por lo que abrieron una red de clínicas en Japón y China, además de Texas, donde no existía tal prohibición.

Las células madre son células que tienen la capacidad de convertirse en muchos tipos de células diferentes del cuerpo, lo cual ha servido para generar terapias donde se prometen resultados casi milagrosos en enfermedades incurables que, muchas de ellas, no está comprobado que funcionen o son experimentales.

Y lo relevante de esto es que a principios de 2013 se anunció que la compañía se trasladaría a México para continuar sus terapias, pues en nuestro país no existe una regulación sobre el uso de las células madre, según publicó Nature.

Con esto es probable que incluso en Monterrey se estén aplicando estas inyecciones de células madre, que no son ilegales pero se debería investigar el origen de dónde se obtienen.

Existen varios métodos para obtener células madre: sacarlas de la médula ósea, dientes o tejido adiposo, procesarlas de un animal (ovejas), pero lo más efectivo es sacarlas del cordón umbilical o de un feto humano, por eso la sospecha sobre el uso del bebé nonato.

En Estados Unidos el FBI ya ha realizado detenciones de doctores que ofrecen terapias con células madre para enfermedades terminales por tratarse de un fraude.

No es ilegal extraer las células madre, no, pero sí si lo es de un bebé nonato robado o sin permiso de los padres.

Esperemos que la Procuraduría lleve la investigación hasta lo más profundo para darle una explicación al padre del bebé.

Estamos en tiempo de que se hagan leyes que detengan estas terapias fraudulentas, que podamos evitar un tráfico ilegal y a los charlatanes.

Y que se informe sobre lo que sí pueden hacer las células madre por nosotros.

alejandro.gonzalez@milenio.com