Contaminación del aire y la prevención del cáncer en Monterrey

La detección del cáncer es muy importante porque permite que sea tratado a tiempo.

En general todos celebramos que el Cancerotón alcanzara un récord importante en donaciones, porque el cáncer es un mal que todos podemos padecer.

La realización de un evento de esta naturaleza tiene mucha relevancia, además de la recaudación de fondos, por la información que se difunde para todo público y sobre los múltiples temas alrededor de esta enfermedad.

Uno de los aspectos que se destacó a lo largo del maratón informativo fue la importancia de la detección temprana para poder combatirlo sin grandes repercusiones; de lo contrario, la batalla contra el cáncer es más difícil.

Valdría la pena recordar que, además de la detección temprana del cáncer, se debe prevenir, se deben evitar situaciones de riesgo que ya se conocen.

La OMS reveló en febrero que el consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante, y es la causa más del 20% de las muertes mundiales por cáncer en general, y alrededor del 70% de las muertes mundiales por cáncer de pulmón.

También es importante recordar que especialmente en Monterrey y su zona metropolitana tenemos el problema de contaminación del aire.

También OMS reveló que el 19% de los casos de tumores malignos en México son ocasionados por las condiciones pésimas del aire en las ciudades; los Institutos de Cancerología (Incan), de Enfermedades Respiratorias (INER) y de Salud Pública (INSP) se encuentran realizando diversas investigaciones al respecto.

“Los contaminantes en general son ya un cancerígeno reconocido, lo que se traduce en 1.3 millones de defunciones anuales”, explica Justino Regalado, subdirector médico del INER.

Según el estudio del Instituto Nacional de Ecología, en cinco años la contaminación del aire en el país ocasionó 38 mil muertes por cáncer de pulmón y otras enfermedades.

Desde 2013, el Clean Air Institute tiene a Monterrey como la ciudad más contaminada de 22 metrópolis analizadas en Latinoamérica.

El tema en las mediciones es el polvo o partículas de polvo mayores a 10 micras que están suspendidas en el aire, entre ellas hay residuos de diésel y otros combustibles quemados en fábricas y automóviles.

Pero estas partículas tienen una transformación que ocasiona otro compuesto igual de venenoso: el ozono.

El ozono es un contaminante que se forma por una reacción fotoquímica entre emisiones de los automóviles y el polvo (de óxidos de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles o hidrocarburos) en presencia de los rayos del sol.

La particularidad del ozono es que tiene un efecto dañino sobre los niños.

“Se ha reportado que cerca del 50% de la población escolar en zonas donde las concentraciones a ozono son elevadas (0.130-0.220 ppm), llegan a faltar al menos una vez cada tres meses, debido a alguna afección respiratoria y cerca del 11.7% falta en dos o más ocasiones. Por otro lado, concentraciones cercanas a 0.050 ppm han favorecido un incremento del 43% al 133% en las visitas a consultas de urgencias por asma en población infantil de 1 a 4 años. Asimismo, en concentraciones de 0.040 a 0.050 ppm, se reportó un aumento del 19.1% al 35% en hospitalizaciones por enfermedades respiratorias agudas en menores de dos años”, se menciona en la Norma Oficial Ambiental para niveles de Ozono.

La detección del cáncer es muy importante porque permite que sea tratado a tiempo y con muchas posibilidades de éxito, pero si además pudiéramos trabajar en la prevención, en evitar que se genere el cáncer en el organismo, podríamos evitarnos los procesos de detección y sobre todo los tratamientos, que son costosos y complicados.

Si la gente no está en riesgo tendremos menos padecimientos, además de los esfuerzos personales, necesitamos que el gobierno haga un fuerte proceso para limpiar el aire, el de todos, el que respiran los niños… o ¿usted qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com