Contaminación del aire en Monterrey: la salud en peligro

La salud de los regiomontanos está cada vez más en mayor peligro por la contaminación.

Para ser más claro, amigo lector, porque este tema con seguridad le interesa, vamos a centrar nuestra atención en el más grande de los contaminantes, la del aire, donde ocupamos el lugar número dos nacional cuando se trata del polvo.

Monterrey es la ciudad con más partículas de polvo flotando en el ambiente (partículas menores a 10 mícras), nada más en Calexico, Mexicali, tienen reportes más altos algunos días del año.

En nuestra ciudad son cada vez más los días con niveles altos de contaminación y, según explican los expertos, la salud se afecta primero con irritación de ojos y garganta, pero después se hacen padecimientos crónicos en los pulmones y el deterioro deriva hasta en problemas cardiacos.

Usted se preguntará, con justa razón, por qué hemos llegado a tener tanta contaminación; no es fácil reducir el problema en un comentario, pero hay factores que están bien identificados: los trabajos en las pedreras, la falta de árboles en la ciudad y el alto crecimiento urbano horizontal.

A principios de diciembre las secretarías de Salud y Desarrollo Sustentable declararon pre alerta de contingencia por la contaminación del aire en Monterrey, luego de que el Sistema Integral de Monitoreo Ambiental registrara un crecimiento de partículas en el aire.

No alcanzamos niveles de contingencia porque las lluvias bajaron el polvo que flota en el aire, digamos que hubo surte, porque en general estaba por presentarse un cuadro alarmante para la salud.

Estas pequeñísimas partículas de polvo que flotan en el aire se levantan con el viento, llegan arrastradas de las zonas periféricas de la ciudad y de las montañas pelonas, entran a la ciudad y como no tenemos un gran número de árboles, se dispersan; el río santa Catarina también es una fuente de estas partículas con las tolvaneras que se levantan a lo largo del cauce.

Se supone que el principal remedio es tener muchos árboles en la ciudad porque el polvo queda atrapado en las hojas y evita su propagación.

Pero dicen los ecologistas que en la ciudad faltan poco menos de un millón de árboles, algo así como 25 zonas como el parque Fundidora.

Entre los compromisos adquiridos en el programa Alcalde, ¿Cómo Vamos? se incluye uno de reforestación; los municipios se comprometieron a que al final de sus gestiones habría un árbol por cada tres habitantes y eso nos ayudaría mucho.

Pero existe un problema y no es menor, los árboles que se plantan son casi siempre muy pequeños y tardarán 15 años en dar el servicio que se espera, además muchos de ellos no llegarán a ni a los 5 años por falta de cuidados.

Plantar un árbol es muy importante, pero cuidarlo es otro compromiso igual o más relevante.

El problema de contaminación por polvo en Monterrey está detectado desde hace décadas, pero no hemos podido darle fin, por el contrario, continúa creciendo.

Las autoridades deben hacer su parte y detener el ciclo de crecimiento, pero cada uno de nosotros puede ayudar plantando un árbol en la casa o en un parque; también hay que cuidarlo y enseñarle a los pequeño el valor de hacerlo.

Al paso del tiempo el árbol cerca de casa ayudará a que el polvo no sea tan terrible, le quitará un poco el ruido y le dará buen aspecto y plusvalía a su hogar, de manera que si usted no quiere hacerlo por la comunidad, le propongo que plante un árbol por su familia, por su salud y calidad de vida.

alejandro.gonzalez@milenio.com