Cierres de campaña: los candidatos se van a su casa y "shalalá"

Desde el jueves podremos disfrutar de la programación favorita en radio y TV sin escuchar mentiras.

Aunque estas campañas electorales fueron más breves que las de otros años, la verdad se agradece que por fin terminaran.

El bombardeo publicitario y noticioso fue agotador para la audiencia, sobre todo porque los partidos se regalaron tiempos gratuitos en radio y televisión, más aparte los tiempos que compraron, en fin, imposible ver televisión abierta o escuchar radio 15 minutos y no recibir una ráfaga publicitaria electoral.

Afortunadamente desde el 4 junio arranca la veda electoral.

Así es, estimado lector, desde el jueves podremos disfrutar de la programación favorita en radio y TV sin escuchar mentiras, promesas a medias o buenos deseos.

La publicidad gráfica, panorámica y pinta de bardas no se quitará hasta una semana después de la elección, según lo estipula la ley, antes del 14 de junio.

Hay un punto muy interesante en la ley sobre la propaganda el día de la elección y es que los partidos y candidatos deberán retirar antes del 7 de junio cualquier anuncio que se encuentre a 50 metros a la redonda de los lugares donde se instalarán las casillas, de lo contrario serán susceptibles de una buena multa.

Y tendremos que ver lo que sucede durante la veda electoral con los medios no regulados, como en redes sociales y las llamadas telefónicas, porque en ambos casos los candidatos abusaron del ciudadano.

En casas y oficinas los teléfonos no dejaron de sonar entre cinco y seis veces al día para promocionar un candidato o para una encuesta, casi siempre de inducción al voto, es decir esas encuestas que hacen como una forma de promoción del candidato.

Podemos suponer que al no estar regulada esta publicidad, desde el miércoles estaremos recibiendo el doble o triple de llamadas telefónicas electorales y las redes sociales estarán saturadas con toda la propaganda que se aventará por ahí.

Lo de las redes sociales tendrá que ser un tema para el futuro, porque estaba prohibido que se difamara y se hablara mal de los candidatos contrincantes en los medios regulados, pero en internet se dieron vuelo con las campañas negras o la mal llamada guerra sucia (no creo que existan guerras limpias) y la forma viral de difundir cosas terribles o falsas de los candidatos fue desproporcionado y sin precedentes.

Desde videos con audios de conversaciones (asunto ilegal en México que a ninguna autoridad le interesa perseguir), hasta producciones de video para decir que fulano o fulana son ¡adoradores del diablo y pertenecen a sectas ocultas!

Ayer en este periódico se publicó una muy divertida recopilación de frases que retratan grandes momentos en las campañas de Nuevo León, desde el deslinde más famoso en nuestra historia reciente: “En mi gobierno no habrá hermanos incómodos, ni padres incómodos”, según dijo Ivonne Álvarez para tratar de sacudirse la campaña de desprestigio que recibió el gobernador y su padre.

“Los huevos no piensan… la cabeza es la que piensa”, le dijo Chema Elizondo a El Bronco en tono despectivo o “yo creo que Calderón estaba todavía crudo o pedo, yo no tengo nada que ver con Chávez”, la respuesta de ElBronco a las declaraciones de Felipe Calderón sobre su parecido con Hugo Chávez.

Y serán inolvidables también, amigo lector, las frases de las campañas negras en redes sociales como “Yo también soy Silvia”, en campaña de apoyo a la ex esposa del El Bronco, a quien presuntamente golpeaba o “si los 26 millones salen a relucir, nosotros podemos seguir diciendo que son obras que se realizaron y shalalá”, según se le atribuyó a la candidata del PRI en una conversación en redes sociales.

Al final de las campañas parece que logramos sobrevivir a tan intensa exposición de propaganda electoral, blanca y negra, y lo que falta es decidir nuestro voto y lo más importante, por supuesto: ir a votar el domingo… o usted, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com