Los "Chapos" en los penales de Nuevo León

Los "capos" pesados o peligrosos en Nuevo León están controlando el penal con su poder.

Después de que la fuga del Chapo exhibiera la baja seguridad en uno de los penales de mayor seguridad en México, es justo que se haga una revisión de los penales en Nuevo León porque además de poca seguridad, se sabe que están en manos del crimen organizado.

Recordemos que en septiembre de 2013 se descubrió un túnel en el Centro de Readaptación Social de Apodaca, Nuevo León, y hay que aclarar que era de 10 metros de largo y no de 1.5 kilómetros como el del Chapo, pero con una característica especial: en vez de que se cavara de afuera hacia adentro, en éste se hizo el túnel desde adentro.

Así es, estimado lector, cerca de 15 internos en el penal estaban cavando para salir y los guardias y custodios no se habían dado cuenta.

La perforación era de un metro de alto por unos 50 centímetros de ancho y tres metros de profundidad a nivel del piso, con una longitud aproximada de 10 metros que iniciaba en el área de lavandería e iba encaminada hacia la barda perimetral del centro penitenciario.

Que los internos realicen un túnel en la nariz de los custodios es una forma de corrupción, pero tal vez no es la peor que existe en estos centros que son mal llamados de readaptación.

Durante su participación en la glosa de gobierno en noviembre del año pasado, el secretario de Seguridad Pública, el general Alfredo Flores Gómez, dijo claramente que existen, y lo saben, extorsiones en el interior de los penales, pero que no pueden hacer nada.

Y para hacernos sentir mejor, el general explica que el 90 por ciento de estas extorsiones son en realidad deudas entre personas del crimen organizado, como si con eso deberíamos pensar que hay algo de justicia.

“Le voy a explicar cómo funciona: si soy el jefe de una célula y yo reparto la droga que voy a vender al menudeo, y en ese momento me detiene a mí la Policía y voy a parar a prisión, lo que yo les repartí ya no me pagan, pero cuando la Policía los agarra y entran, dicen ¡hey!, me debes tanto”, explica Flores Gómez.

Explicó también que saben que hay venta de drogas al interior, pero abiertamente acepta que la autoridad de Nuevo León no tiene el control completo de los penales.

Por esta razón durante las campañas pasadas, los penales fueron tema de debate y compromiso, la mayoría de los candidatos firmaron 10 compromisos para elevar en nivel de los penales.

Se comentó que era urgente que el Estado recupere el control de los penales ante la corrupción e impunidad que reina en su interior.

Se dijo que era importante separar a los reos federales de los que cometieron delitos del fuero común, para que los penales no sigan siendo escuela de criminales.

Señalaron la importancia de dar celeridad a muchos casos de juicios que siguen detenidos para desfogar en lo posible los penales de Nuevo León y evitar la sobrepoblación.

Los Chapos en los penales de Nuevo León, es decir, los capos pesados o peligrosos, están controlando el penal con su poder, cobran cuotas o deudas, como usted quiera, pero brincan la débil ley que hay adentro.

Los privilegios, la posibilidad de seguir al mando de una organización criminal desde adentro del penal, los lujos que se permiten para algunos, las ejecuciones y las fugas son asuntos donde lo común es que no se aplica la ley adentro.

Hay que recordar que en el 2012 se escaparon 30 reos identificados como del grupo de Los Zetas, que después de una riña campal donde mataron a sus rivales, un comando ingresó al penal para liberarlos; 30 reos, ni más ni menos.

De manera que la fuga del Chapo es la llamada de atención que faltaba para hacer una revisión detallada de los penales en Nuevo León, de lo contrario serán cada vez más los presos peligrosos que se salgan sin pagar condena, sin que nadie se los impida… o ¿usted qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com