Amparos contra la UANL: ¿Será el fin de las cuotas en las prepas?

Las cuotas son de carácter voluntario, sí, pero es muy rara la escuela que no las exige.

La semana pasada sucedió un evento histórico en Nuevo León. Un juez federal amparó a una estudiante de bachillerato en contra del pago de cuotas por concepto de inscripción como condición para continuar con sus estudios, por violar el derecho humano a la educación gratuita.

Dice la Constitución en su Artículo Tercero que todo individuo tiene derecho a recibir educación básica y media superior (preparatoria), que además son obligatorias y se deben de impartir gratuitamente por el gobierno.

Sabemos, estimado lector, que este asunto en la Constitución, aunque se presume mucho, no es real, no es cierto porque en las escuelas de preescolar, primarias, secundarias y prepas se cobran cuotas.

En la educación básica se resolvió usando la figura de la Asociación de Padres de Familia, que se encarga de pedir las cuotas para supuestamente mejorar el plantel y para el material que se necesita durante el año.

Las cuotas son de carácter voluntario, sí, pero es muy rara la escuela que no las exige o que no obliga a pagarlas con amenaza de no entregar la boleta al fin de curso.

¿El problema es de las escuelas? Claro que no, el problema es que en el presupuesto de egresos no se considera el costo que tiene el mantenimiento de las escuelas y el material para impartir clases, de manera que muchos padres prefieren pagar una cuota que garantice una buena calidad de enseñanza.

En el caso de las preparatorias, Cebetis o Conaleps, el cobro de las cuotas está estipulado en una ley interna de procedimientos o administrativa, donde los alumnos no reciben educación ni matrícula si no pagan la cuota.

Por eso la resolución del juez Juan Marcos Dávila Rangel contra el cobro de las cuotas de la preparatoria de la UANL no es nada más histórica, es un precedente para que muchos más jóvenes utilicen el recurso del amparo y consigan su educación gratuita.

El juez ordenó a la UANL permitir a la estudiante el acceso gratuito durante el resto de su educación media superior, y restituirle lo que ya había pagado, le deben regresar 3 mil 100 pesos.

Hay que decir, amigo lector, que la alumna en cuestión es ejemplar y no paga la cuota de Rectoría de la UANL por su alto rendimiento académico.

Luz Daniela Segovia Martínez podría ser la primera alumna en Nuevo León en cursar su preparatoria gratuitamente, claro, si el jurídico de la UANL no apela la resolución y para esto tiene hasta el 21 de mayo.

Es importante mencionar que la alumna consiguió todo esto gracias a la agrupación Educación para Todos, de la mano del abogado Héctor González Santos, quien además invita a más alumnos a unirse y promover el recurso de amparo contra las cuotas que se cobran, dicen ellos, indebidamente en las prepas de la UANL, Cebetis y Conalep.

En Michoacán, una alumna ganó un amparo similar contra la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Las condiciones en Michoacán son diferentes, pero se trata de un antecedente legal más.

Dicen los abogados que si se reunieran más de cinco antecedentes de amparo iguales, sería posible hacer jurisprudencia, las cuotas quedarían sin efecto y no se podrían cobrar.

Al menos que en las preparatorias organicen una figura como la Asociación de Padres de Familia, es muy probable que estemos cerca de que las cuotas sean eliminadas.

Lo necesario es que en los presupuestos de egresos del gobierno se contemple el dinero que se requiere en las prepas, de lo contrario, lo que sucederá es un deterioro en la educación y en las instalaciones.

No tiene sentido, amigo lector, que en México se presuma la educación gratuita, cuando todos sabemos que no es cierto, y cuando alguien no puede pagar, recibe amenazas y la ley no lo cobija. Que no inventen en las cámaras, que no presuman nada de esto… O usted, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com