Alcalde, ¿cómo vamos con los ex policías?

¿Cuál es la opción de trabajo de 890 personas que fueron entrenadas para el uso de armas, estrategias de seguridad, códigos, claves y maniobras especiales?

Primero el anuncio un tanto triunfalista, donde un grupo de alcaldes metropolitanos manifestaron que, debido al marcado descenso de la inseguridad, cambiará el esquema de seguridad, dejando atrás las armas largas para inclinarse más hacia los policías de proximidad. Aplausos.

Después el regreso a la temible realidad, la plataforma Alcalde, ¿Cómo Vamos?, dentro de su evaluación bimestral, dio a conocer que poco más de 890 policías preventivos que integran las corporaciones municipales han sido despedidos por no aprobar los exámenes de control y confianza. Silencio.

Terrible y frío silencio que nos pone a pensar muchas cosas, ninguna buena.

Y es que, amigo lector, ¿a dónde van a parar los ex policías que no pasan las pruebas de control?

Y hay que decirlo de manera justa por muchos de ellos, porque no se trata de hablar mal de todos estos elementos, seguramente los habrá muy honorables y decentes, pero (también hay que mencionarlo) por algo no pasaron las pruebas de control y se les despidió.

El asunto nos deja una serie de preguntas que bien vale formular para tratar de entender la magnitud de lo que sucede.

¿Cuál es la opción de trabajo de 890 personas que fueron entrenadas para el uso de armas, estrategias de seguridad, códigos, claves y maniobras especiales para proporcionar seguridad en un municipio?

Podríamos creer que van a los sistemas de seguridad privada de empresas o escoltas, pero hay que recordar que fueron manchados en su expediente, no pasaron las pruebas de confianza, de manera que no son aceptables en muchos lugares.

Para no ir tan lejos, el 19 de enero fueron capturados 8 secuestradores entre los cuales había tres ex policías de Santa Catarina, uno de ellos era el jefe de la banda y de la plaza, nada más y nada menos.

La ex alcaldesa de Escobedo dijo el otro día que la Policía de ese municipio estuvo infiltrada por crimen organizado y fue por eso que sufrió los atentados.

Otra pregunta pertinente, ¿para quién trabajan las academias de Policía?

Después de reclutar hombres aptos, se les capacita (recibiendo un sueldo) y luego se incorporan a un escuadrón municipal; pasados unos meses, se les hace una prueba de confianza, como la que se hace al ingreso, y si no pasan, ¿les da las gracias y los mandan para su casa?

Se supone que hay un padrón nacional de control de policías, donde se deben registrar los elementos y se les marca cuando no son confiables, esto para que los no se les contrate en otros estados.

¿Será suficiente hace una lista negra de elementos? Difícil saberlo. Pero sí podemos imaginar que darle seguimiento a la vida de cada elemento rechazado, para saber dónde fue a parar y de qué vive, es un asunto costoso y por demás difícil. Seguro que no se hace.

En contraste a los municipios, sólo el tres por ciento de los elementos de Fuerza Civil que se han reclutado ha desertado desde su creación en septiembre de 2011, de los cuales el uno por ciento habrá sido por conflictos (poco confiables), según el vocero de Seguridad en el estado, Jorge Domene.

¿Cuál es la diferencia? Podría ser la selección de los candidatos, tal vez no salen de la academia si no se les ve vocación verdadera y confianza; podrían se muchas cosas, pero los datos de las bajas municipales contrastan mucho con las del Fuerza Civil.

Ahora que la policía será de proximidad, que deberá tener la confianza de las personas, en los barrios y colonias, es importante que se haga una selección más cuidadosa de los elementos, que se procuren buenos policías, para que no sean tantos los que se depuren.

alejandro.gonzalez@milenio.com