Las 'barbas remojadas' del PRI en NL

El golpe político y judicial que El Bronco le dio al PRI es la causa de que perdieran siete estados en las elecciones?

Visto de esta forma, amigo lector, resulta que el Gobierno independiente organiza una rueda de prensa y acusa al ex gobernador Rodrigo Medina y a un grupo de colaboradores de varios delitos y se dice que serán citados por las autoridades, y como respuesta a las declaraciones, el PRI nada más gana cinco de 12 estados.

¿En verdad los habitantes de Tamaulipas, Veracruz, Aguascalientes o Chihuahua estaban pendientes de las noticias de Nuevo León en medio de su proceso electoral? Parece muy difícil creerlo.

Como también parece difícil imaginar que el PRI perdió porque, como lo dijo la Arquidiócesis de México en su editorial Desde la Fe, se trata de un castigo de los ciudadanos por apoyar los matrimonios gay. Personalmente no lo creo.

Es un poco ingenuo adjudicar los resultados electorales a una causa o a un evento siendo México tan diverso y los estados tan característicos, con problemas particulares y circunstancias diferentes en cada municipio.

Los cierto, estimado lector, es que el resultado sí nos habla de una tendencia a la baja de la simpatía por el PRI. Eso no se puede esconder.

En Nuevo León sabemos del asunto. Tenemos un gobernador independiente que además rompió récord en la aceptación del electorado. No fue una elección dividida, no hubo dudas de quién ganó.

Asimilada la derrota, ahora el PRI debería pensar en su reconstrucción y en la forma de recuperar el poder perdido... pero primero tiene que enfrentar las denuncias contra la administración pasada.

Y algo debemos recalcar, querido lector, los ciudadanos deseamos que se realicen los procesos y nos gustaría ver castigos ejemplares contra los delitos que se hicieron a la luz del día.

Pero los diputados del PRI no escuchan a los ciudadanos y en lugar de proceder a la presentación de las cuentas de la administración, las retrasan y esconden: están encubriendo.

Como mafia organizada protegen a los suyos hasta el último momento.

Si no hubiera nada que esconder, las cuentas públicas del ex gobernador serían un instrumento político para desarmar al gobierno independiente, las usarían para llamarlo mentiroso y revanchista. Pero mejor las esconden.

Y a quienes insisten en que se proceda lo amenazan, lo expulsan de la Diputación Permanente y lo descalifican... El diputado de Movimiento Ciudadano, Samuel García, que ha pugnado por la revisión de las cuentas de Rodrigo Medina, terminaría humillado como un tonto si sacan las cuentas y se demuestra que no hay nada turbio, que nunca nadie se robó nada. Pero mejor las esconden.

El fin de semana se reunieron un grupo de notables miembros del PRI para dar su postura sobre los delitos que se les señalan a más de 100 funcionarios de la administración pasada.

Los notables hicieron un comunicado para pedir que "los procesos judiciales se apeguen a la ley, sin linchamientos mediáticos ni especulaciones fundadas".

Pero no se reunieron para decir "ya solicitamos a los diputados del PRI que entreguen toda la documentación porque estamos seguros de que son inocentes". No, mejor no dicen nada y los diputados esconden las cuentas públicas.

Con esta actitud de bloqueo legislativo, con este proceder mafioso, el PRI está enterrándose hasta el cuello.

Dilatar el proceso los hace cómplices y no parece haber una ruta donde puedan evitar el brazo de la ley.

En la nota que MILENIO publicó sobre estos temas, un lector Bronquista comenta algo así como: "Aquí en Nuevo León los partidos van como la tenencia: gradualmente, pero de salida".

No creo que los partidos, pero así como va la defensa de la administración pasada, el PRI ya va como la tenencia... así como en Tamaulipas, Veracruz, Aguascalientes y Chihuahua... o usted, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com