¿Acaso los candidatos no saben que viene una crisis económica?

Valdría más que  los candidatos nos dijeran cómo se les ocurre enfrentar la crisis por venir.

Tal parece que los candidatos en Nuevo León, en todos los niveles, viven en otro país porque no dejan de prometer y empeñar la palabra en asuntos costosos, sin tomar en cuenta la realidad nacional.

Ningún candidato o candidata se ha percatado de que el Gobierno Federal se prepara para enfrentar una crisis económica, todavía no se sabe qué tan grande será, a causa de la baja en los precios del petróleo a nivel mundial y el alza de los intereses en Estados Unidos.

Para tener una idea de la crisis que se anuncia, estimado lector, hay que decir que el presupuesto que se aplicará en el 2016, por primera vez en 35 años, será menor que el del año anterior.

La propuesta es hacer es un presupuesto base cero, que dicho de manera simple, significa que se partirá de cero para comenzar una lista de necesidades que se deben cubrir.

Los expertos financieros explican que el 31% del presupuesto se obtiene del petróleo, 3 de cada 10 pesos que llegan son por la venta del barril de crudo.

El precio del petróleo está bajando y se espera que siga así o se detenga, pero no hay estimaciones de que vuelva a crecer a los niveles de años anteriores.

En otro frente están las tasas de interés en Estados Unidos, donde nosotros tenemos deuda y dependencia económica.

Estas tasas de interés, dicen los analistas económicos, están subiendo y seguirán subiendo, lo que ocasionará que tengamos que pagar más dinero por lo que debemos.

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, anunció a principios de marzo que habrá más ajustes al presupuesto en 2016 ante un escenario económico volátil y la caída del precio del petróleo.

“Para el año que entra tenemos que gastar menos y gastar mejor y por eso estamos trabajando ahora en la preparación del presupuesto con una metodología de base cero que implica revisar la estructura programática completa del presupuesto”, declaró.

La titular de la Comisión de Hacienda en San Lázaro, la diputada Aurora de la Luz Aguilar, ya anunció que el modelo de presupuesto base cero se debe replicar en los estados del país, porque no se podrán hacer los gastos de otros años con la nueva realidad económica.

Por si esta situación no fuera suficiente, nuestros gobernantes no han dejado de pedir prestado, estado y municipios están endeudadísimos.

Tan sólo en el 2013 se aprobó un incremento de deuda del 43%, de 23 mil millones que se debían, se elevó a 33 mil millones. En el 2014 se colocó nueva deuda en la Bolsa de Valores por 6 mil 400 millones más donde la mitad se usarían para la red estatal de autopistas y la otra para el pago de deuda del Anillo Periférico.

Para no hacer largo el asunto, entre el Estado, organismos descentralizados (Agua y Drenaje, Instituto de Control Vehicular) y los 51 municipios, adeudan 61 mil 179 millones de pesos que se pagarán en mediano y largo plazo (entre 20 y 30 años).

No hay que ser experto para ver que si el gobierno dice que viene una crisis que “todavía no hay estimaciones de qué tan grande será”, es que viene una gran crisis.

Y como si estuvieran en otro país, los candidatos prometen magnas y numerosas obras: hospitales, escuelas, parques y regeneraciones de colonias completas, becas de estudio, rehabilitación de carreteras y autopistas, y el mejor chiste, quitar la tenencia ¡para dejar de recibir mil 600 millones de pesos por año!

Valdría más que nos dijeran cómo se les ocurre enfrentar la crisis por venir, qué proponen para salir adelante, para atraer recursos y ser más independientes con los ingresos…

Ponga a prueba a los candidatos, échese un clavado a las propuestas para que vea la cantidad de dinero que significan.

Prometer y prometer sin saber (o sabiendo) que no hay dinero, es algo que el regiomontano promedio les debemos cobrar, y pronto, donde más duele… en la urnas, o usted, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com