Pa' no molestar

¿Para qué sirve la ciencia?

Este asunto del desarrollo del conocimiento, el estudio de la materia, la aplicación práctica de teorías científicas y la búsqueda permanente de respuestas a dudas de todo tipo, no es un pasatiempo fortuito o un oculto quehacer de personajes con bata blanca y lentes y un sinnúmero de implementos distribuidos en un laboratorio.

Nada más alejado de la realidad. La ciencia es un logro de la humanidad, aunque su aplicación, a veces, le quite al ser humano tal condición.

En nuestro país hay muy buenos referentes y grandes experiencias sobre el particular. Por ejemplo, la reciente edición del Infomatrix, evento mundial llevado a cabo en Bucarest, Rumanía. Se trata de una competencia de proyectos informáticos organizada por los institutos de educación Lumina cuyo objetivo es promover entre los jóvenes el desarrollo de proyectos creativos que permitan innovar en cuestiones tecnológicas, además de que busca promocionar el diálogo y la cooperación intercultural mediante la participación de alumnos y maestros de diferentes países.

En su participación, la delegación mexicana obtuvo 17 medallas: seis de oro, siete de plata y cuatro de bronce, repartidas en equipos de Jalisco, San Luis Potosí, Hidalgo, Guanajuato, Oaxaca y Ciudad de México, que concursaron frente a 345 proyectos científicos y tecnológicos de 48 países.

El proyecto Alcohol o Volante es el primer proyecto mexicano en ganar medalla de oro en la categoría de programación, propuesto por Diego Gutiérrez García y Eugenio Chávez Díaz, de Jalisco, y que se refiere a la colocación de sensores en el automóvil “evitando que una persona con grado de alcohol pueda manejar”.

La medalla de plata en la categoría desarrollo de software se la llevó David Eduardo Ayala Castro, de la preparatoria Lomas del Valle, de Guadalajara, con el proyecto Mueve tu mundo, que integra tecnología actual para controlar una silla de ruedas a base de impulsos musculares y que para su correcto funcionamiento requiere que la persona cuente con un mínimo de movilidad de dos por ciento.

En programación, los proyectos Daltonik del Cbtis 199 del Estado de Hidalgo y Enjoy in family del Cecyte Guanajuato obtuvieron medallas de plata y bronce, respectivamente. En animación, La historia de una chicana, del Colegio San Francisco Javier, de San Luis Potosí, obtuvo medalla de plata; mientras que el proyecto Home, de Andrés Flores Villegas, se llevó la presea aurea. Por otra parte, los cortometrajes La mentira, Secuestro por redes sociales y Papel lograron la máxima presea.

Daños por arsénico en niños

Otro ejemplo sobre la importancia de la ciencia es el reciente estudio efectuado por el Centro de Investigación y Estudios Avanzados de México (Cinvestav), en torno a las afectaciones que enfrentan los niños expuestos a arsénico: pueden presentar enfermedades cardíacas, prehipertensión e inflamación vascular.

Un grupo de investigación liderado por Luz María Del Razo, evaluó la salud de 270 niños en edad preescolar, con un promedio de edad de cinco años, de Zimapán, Hidalgo, zona reconocida desde 1994 por su problemática de agua contaminada con arsénico.

De acuerdo con la investigadora, se realizaron exámenes en  sangre, necesarios para conocer biomarcadores de daño vascular como las moléculas de adhesión vascular y de orina, donde se evalúa el consumo de arsénico, además de que se solicitó, a cada niño, una muestra del agua que consumía.

Luego de los análisis y demás valoraciones, se determinó que los niños más expuestos a arsénicos tenían mayor depósito de grasa en la íntima media carotidea, indicador de que tiene más probabilidad de sufrir problemas vasculares en la edad adulta; además, se realizó una ecosonografía a cada infante para evaluar su estructura y función cardiaca. En esta fase también se les midió la presión arterial

“Con este estudio logramos identificar que ocho por ciento de nuestra población infantil tenía hipertrofia cardíaca (aumento de tamaño anormal del músculo cardíaco), enfermedad característica en adultos mayores”.

Luz María Del Razo afirmó que un 35 por ciento del total de los niños evaluados presentó prehipertensión, “los antecedentes nos marcan que una persona prehipertensa tiene el 90 por ciento de posibilidad de ser hipertensa”. La investigadora aseguró que con estos resultados es necesario tomar medidas y considerar que esto puede pasar con cualquier otra población infantil expuesta a arsénico.

alejandro.evaristo@milenio.com