Pa' no molestar

Un disfraz de México para el Papa

Gabby camina descalza por la habitación recogiendo sus prendas y calzado. Antes de cerrar la puerta echa una mirada más al desorden para confirmar si sus pertenencias están con ella. En sus manos, las llaves del auto, el teléfono móvil y su bolsa, seguramente dentro está su cartera, identificaciones y los lentes… ¡carajo!

En el calor del encuentro y la necesidad del cuerpo, las manos amantes arrebataron el ventanal del rostro y lo colocaron precisamente ahí, en el tocador, a un lado del televisor que en este momento ofrece la última jornada informativa. Regresa para recuperarles y salir del sitio de una vez por todas y es precisamente en esos pasos de huida cuando escucha la voz bajo las sábanas. Deberías entrar al concurso ese, igual y te ganas el viaje…    

No responde, pero gira hacia el aparato justo cuando el comentarista hace un recordatorio a sus crédulos televidentes: “el papa viene a México y usted tiene la oportunidad de viajar a Roma, solo debe escribirle una carta demostrándole todo su cariño y regocijo por su próxima visita”.

- ¿Y qué le diría? A mí la verdad ni me importa ni me interesa. En lugar de estar preocupándote por sandeces deberías dormir… si puedo te marco al rato….

Al verla salir sola, el responsable del motel se acerca y le cuestiona, ¿está todo bien?, ¿ya abandonan la habitación?, ¿el caballero se quedará más tiempo? Ella responde y el hombre sonríe apenas. Esta jornada faltaron dos de las mucamas y habrá que pagar doble jornada a las del otro turno para que arreglen y limpien las habitaciones, así que no hay mucho para estar contento.

Gabby cumple el ritual. Coloca seguros y acomoda sus pechos de tal forma que el cinturón de seguridad no le lastime, es una pena que sean sus manos. Gira la llave y checa la visibilidad a través de los espejos laterales y el retrovisor. Pone reversa y arranca despacio.

El viento ha arrojado un montón de periódicos que estaban ya en el contenedor de basura y algunas hojas quedan sobre el pavimento. Una se pega al rodaje de la llanta trasera izquierda cuando Gabby arranca hacia la avenida principal. Sabe que se trata solo de un pedazo de papel, la ignora y enciende la radio justo cuando la pareja de locutores bromean con el asunto de la visita papal: “son sobres en los que caben perfectamente varios billetes para ayudar a nuestra santa madre iglesia para poder traer al señor este. En mi casa ya entregaron dos…”.

Cambia la estación. No sabe por qué le provocan tanta animadversión los temas eclesiales.

El periódico semidestrozado se desprende del neumático y se columpia con la brisa hasta caer al costado de la acera: “…en su semanario Desde la Fe, la arquidiócesis dio a conocer las instrucciones en las páginas web www.siame.mx y www.desdelafe.mx para hacer llegar las cartas antes del 31 de enero a la dirección indicada y ganar un viaje a Roma para dos personas...”.

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De acuerdo con el programa difundido por El Vaticano,  Jorge Mario Bergoglio, el papa 266, estará de visita en México a partir del 12 de febrero y acudirá a los estados de México, Chiapas, Michoacán y Chihuahua, además de la Ciudad de México. Durante su estadía en territorio mexicano ofrecerá cinco homilías, pronunciará un ángelus y brindará siete discursos genéricos.

El avión de la compañía Alitalia recorrerá 10 mil 244 kilómetros desde su salida del aeropuerto “Leonardo Da Vinci” de Roma-Fiumicino hasta su llegada a la capital de nuestro país, donde será recibido por el presidente y autoridades civiles y religiosas.

La ceremonia oficial de bienvenida tendrá lugar el sábado 13 de febrero a las 09:30 horas en el Palacio Nacional. Luego el jefe del Estado Vaticano y Peña tendrán una reunión privada y más tarde dirigirá un mensaje a la nación.

Luego se trasladará en su vehículo hacia la catedral metropolitana, donde sostendrá un encuentro con obispos del país, programado para las 11:30 horas y regresará a la sede de la nunciatura apostólica donde almorzará y por la tarde acudirá a la Basílica de Guadalupe para visitar a la Virgen y oficiar una misa prevista para las 17:00 horas.

El domingo estará en el Centro de Estudios de Ecatepec, Estado de México, donde a las 10:30 celebrará una misa para más de 500 mil personas; regresará a la Ciudad de México, donde visitará el Hospital Pediátrico “Federico Gómez” y participará en un encuentro con el mundo de la cultura en el Auditorio Nacional. Al día siguiente viajará por avión a Chiapas, donde aterrizará a las 09:15 horas en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez y de allí se trasladará a San Cristóbal de las Casas en helicóptero para cumplir la cita programada a las 10:15 y ofrecer en el Centro Deportivo Municipal una misa con las comunidades. En el estadio “Víctor Manuel Reyna” en Tuxtla Gutiérrez participará en un encuentro con familias y a las 18:10 hora local regresará a la Ciudad de México.

Todos los días pernoctará en la sede de la nunciatura, en el Distrito Federal.

El martes 16 visitará Morelia, en Michoacán, donde a las 10:00 celebrará la misa para sacerdotes, religiosos, religiosas, consagradas y seminaristas. A las 15:15 horas visitará la catedral y a las 16:30 encabezará un encuentro con jóvenes en el estadio de futbol “José María Morelos y Pavón”, luego volverá a la capital del país.

El miércoles 17 será el último día en México, a las 08:35 horas emprenderá vuelo a Ciudad Juárez, en Chihuahua, en cuyo aeropuerto internacional “Abraham González” aterrizará en torno a las 10:00. Su primera actividad será una visita al penitenciario Cereso 3, mientras al mediodía encabezará un encuentro en el Colegio de Bachilleres de Chihuahua.

A las 16:00 horas oficiará misa en un “centro ferial” y  tres horas después se despedirá de este disfrazado país. De allí volará a Roma.

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La sobrina del señor cura está bien emocionada porque su santidad viene. Cada día le prende su veladora a nuestro señor de la misericordia y le pide y le reza y le alaba. Dice que no, pero para nadie es un secreto lo evidente: ella escribió una carta dando gracias a su dios por la llegada del papa y si reza es para pedir con harta enjundia ganar el concurso que organizaron los padrecitos.

Pobrecita Andrea. Le urge salir de ese sitio, ya no tolera las visitas nocturnas del indecente e inmoral sujeto, detesta el silencio de su madre y le cuaja tener que llamar  “tío” a un ser tan asquerosamente despreciable.

Como sea, tendrá que salir. Si no gana le pedirá trabajo a la señora de la camioneta blanca. Total, una vez le preguntó si quería ir a ayudarle en casa y dijo que lo pensaría. Fue la misma noche de la primera vez. A la siguiente comprendió cómo serían las cosas a partir de entonces y aprendió a apretar los puños y pensar en un vestido bonito para la fiesta de 15 años de alguien, no la suya. Ella no quiere festejar nada y menos con la piel pegajosa y sudorosa de ese infeliz atrapada en sus memorias infantiles… maldito perro.

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La ola de frío está pegando por todos lados. Dicen que hoy podría haber temperaturas bajo cero y que las heladas estarán a la orden del día. Qué bueno que no estamos en medio de la supertormenta...

Los hombres festejan la ocurrencia y beben una vez más. Uno paga otra primera ronda y otro se resiste a que sea la última. Voces y vasos en lo alto. Líquidos apenas aceptados por los organismos de burócratas mal pagados venidos a menos con puestos de más.

“Me vale madre, me los voy a chingar…”.

-           Ya Pepe, tranquilo, no pasa nada. Tu no más obedece a los del partido y verás que hasta acomodo consigues allá, cerca de la grande. 

Seriedad en el rostro, coraje en la mirada y saliva escurriendo hacia la solapa. Silencio incómodo y luego las carcajadas ahogan las esperanzas de uno y las burlas de los demás.

El compadre le observa de frente y toma su brazo mientras piensa que es un pobre pendejo si de verdad cree valer algo para ellos…

Piden otra vez una primera última copa… ya está pagada cabrones…

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Gabby espera en la mesa del comedor. Bebe a sorbos su café cargado mientras ve la televisión. Primero dicen que el papa no se reunirá con familiares de desaparecidos y tampoco con las víctimas de pederastia de la iglesia que dice representar… la siguiente información es del Peña ese, que la violencia está disminuyendo y que todo está bien bonito por acá -fue a decir allá-, al otro lado del planeta, donde no saben qué es lo que en realidad está pasando aquí… pinche gente.

-           Ton’s qué mhija. ¿A poco no le gustaría ir conmigo a recibir la bendición del santo padre?

Ella sonríe. Le dice que prefiere esperar su regreso y que la encontrará así, con la bata a medio cuerpo y algo de encaje negro. Le da su bendición y mientras se retira, deja caer la vestimenta al piso para que el muy cerdo pueda ver sus alas de ángel tatuadas en la espalda.

Sin duda volverá… siempre lo hace.

EMPATÍA

Un camino diseñado a la medida de los pasos y su forma…

 

alejandro.evaristo@milenio.com