Pa' no molestar

El 'bullying' que despertó a la escritora


Hace algunos días, revisando novedades editoriales en diversas plataformas, me encontré con La Cámara Oscura, una novela de Rebeca Rodríguez Rodríguez para jóvenes y adultos con elementos como “amor, acción trepidante, pasión, intriga, suspenso y amistad” perteneciente a la trilogía “El Sol Oscuro”. Jeriel, la protagonista, tiene habilidades especiales que atemorizan a sus allegados.

La autora aclara que a los 14 años sintió la necesidad de plasmar esta historia “y tras constantes baches, muchas tardes bañadas en lágrimas, decepciones y diversas dificultades para trabajar en equipo, nunca tiré la toalla y me prometí que la terminaría. Han sido 16 años (más de la mitad de mi vida) que no he dejado de creer en lo que hacía. Mi pretensión con esta historia, es que consigas disfrutar de su lectura y sentir exactamente lo mismo que yo cuando la escribí: pasión”.

Y, sin duda, cumplió el objetivo. “La Cámara Oscura” mezcla amor, odio, conspiraciones, crímenes y toda una serie de personajes que, de una u otra forma, moldean el carácter de Jeriel y su innegable capacidad analítica e intelectual, en un entramado que atrapa al lector desde sus primeros recuerdos y frases.

A continuación, reproduzco una charla sostenida con Rebeca, quien amablemente aceptó esta entrevista que hoy comparto con ustedes, mis estimados y amables lectores.

¿Qué tipo de lecturas prefiere y quiénes son sus autores preferidos?

Mi género favorito es la novela negra. El suspense. Una buena historia de misterio. Y si puede ser terrorífico, me gusta más. Pero sobre todo me gusta un libro que me enganche desde el principio.

Entre mis autores favoritos se encuentran Stephen King, como mi mayor influencia literaria. Me gusta Carlos Ruiz Zafón. Carlos Sisi, un maestro de la literatura Z. Diana Gabaldón y su saga de Forastera. J.K. Rowling me fascina. J.R.R. Tolkien. Y supongo que más, pero estos autores son mis favoritos.

En “La cámara oscura” se dice que desarrolló la trama durante varios años. ¿Cómo surgió la idea?, ¿cómo fue todo el proceso?

La respuesta a tu pregunta tiene dos caminos que acaban uniéndose para formar uno solo. Uno de ellos se formó gracias a mi madre. Nos compró a mi hermana y a mí la colección Celia, de Elena Fortún, y mientras ella recogía la cocina o planchaba mi hermana la leía en voz alta. Yo me sentaba en el suelo a escuchar. Pasábamos muy buenos ratos. Esto me llevó a convertir la biblioteca de mi barrio (en) mi segundo hogar. Y en vez de hacer los deberes del colegio me pasaba las tardes leyendo libros. Especialmente la colección “Elige tu propia aventura”. Esos libros me animaron a escribir mi propio libro. Recuerdo que mi madre me regaló un cuaderno muy repipi para que lo escribiera en él. Y así fue como escribí la primera frase: “El día se había levantado soleado...”.

Y ahora viene el segundo camino que me llevó a escribir esta historia. A los once años comencé a sufrir bullying en el colegio. En mi época no se llamaba así, pero era Bullying. No tan violento como el que viven ahora los adolescentes pero sí es cierto que en una ocasión me rompieron un brazo. Vivía aterrorizada. Cada vez que tenía que ir al colegio llegaba sudando. De hecho, convencí a mi madre para que me sacara de él, pero el tutor le dijo que acabaría teniendo problemas con el Ministerio de Educación. Así que mi madre me dijo “niña, vete a clase ahora mismo”. El problema era que yo no le había contado a nadie que sufría bullying. Sencillamente dije que no me gustaba estudiar. Para no alargarme mucho diré que el bullying finalizó al entrar mi hermano en escena y dejar claras las cosas a los niños que me pegaban. Pero todas las humillaciones, el terror que vivía dentro de mí, despertaron en mi interior un odio y una rabia que no me gustaba nada. Lo cierto es que deseaba vengarme de todos los que me habían hecho daño y me habían convertido en una niña miedosa.

Y así es como nació Jeriel. Por aquel entonces no se llamaba así. Se podría decir que es mi Alter Ego. Una niña que se venga de los que la hacen daño.

Durante años la historia no tenía ni pies ni cabeza pero a medida que canalizaba mi rabia por medio de la escritura más cuenta me daba del parecido que tenía el personaje conmigo. Y eso no me gustaba. Así que, a los dieciséis años cogí al personaje y lo cambié por completo para convertirlo en la que hoy es Jeriel. Por supuesto, ya no se parece a mí. Y la trama... pues realmente no me acuerdo de cómo se me ocurrió pero supongo que los personajes me iban guiando.

¿Qué tipo de música escucha?

Pues no suelo escuchar música. Antes sí. No hacía otra cosa. Pero ahora no me gusta tanto. Supongo que mis gustos no se adaptan a la nueva música. Lo que sí escucho son BSO (Banda Sonora Original, lo que se conoce como la música de las películas) para escribir.

Cómo es su proceso al escribir, ¿tiene algún ritual, alguna manía?

Si, lo tengo. Y es imprescindible para mí. Lo primero que hago es un arco argumental de las escenas. Las anoto y me las pongo cerca para guiarme por ellas. Luego elijo la BSO que se adapta más a las escenas que voy a escribir. Si es de suspense pues elijo una BSO de algún juego de terror. Si es de acción escucho The Last Samuray, The Island, Demonds & Angels, y así por el estilo. Y por supuesto, mi mayor manía a la hora de escribir es que nadie me moleste en absoluto. Aunque se esté quemando el edificio.

La segunda parte, “El sol oscuro”, ¿estará a la venta en otras plataformas o solo en Lektu?

De momento, estará solo en Lektu. Me gustaría poder subirlo a otras plataformas, pero es que no respetan los derechos de autor y permiten la piratería masiva.

¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

“El corredor del laberinto: las pruebas”. No está mal.

¿Cómo define su obra?

Mi mayor obsesión en esta vida. Aunque no me va a pasar como a Tolkien, que solo escribiré sobre Jeriel. No. Tengo cuatro novelas empezadas, una para reescribir e ideas para los próximos diez años.

¿Con qué personaje del presente o del pasado le gustaría conversar con el propósito de escribir sobre él o ella y por qué?

Con mi abuela paterna. Porque ella debería ser un personaje histórico. Su vida ha sido terriblemente dolorosa y aún así, tuvo el coraje de no dejarse vencer por las tribulaciones que ésta le ponía delante. Lo malo es que cuando se me ocurrió escribir sobre ella, ya no estaba con nosotros.

En cuanto a lo de mi abuela, se llamaba Gregoria Miguel Rodríguez. Ella fue una niña de la posguerra. A lo largo de su vida tuvo que hacer frente a muchas tribulaciones terribles. Su historia daría para un libro y una película. Lamentablemente, en España hay tantos libros y películas sobre la posguerra que no llamaría la atención.

¿Qué piensa de la religión?

Soy creyente. Creo en Dios. Creo en la Biblia. Pero no creo en la religión. Y eso que he pasado buena parte de mi vida metida en una religión que me enseñó cosas preciosas. Pero a veces, hacer sacrificios es imposible para una persona como yo y decidí que la religión había finalizado para mí.

¿Cómo se define a usted misma?

Perezosa a más no poder. De hecho, es mi pecado capital. Soy orgullosa y terca. Pero también soy empática y cariñosa. He superado el rencor que toda mi vida me ha dominado y me he convertido en una persona perdonadora. Aunque, con las cosas terribles que he vivido a lo largo de mi existencia (que no son pocas), creo que con el tiempo me he vuelto pasota. Como que ya no me importa tanto las cosas que hagan contra mí. Eso sí: a mi familia que no la toquen.

Por último, ¿ha presentado su obra fuera de España?, pretende venir en el corto o mediano plazo a México?

No. No la he presentado en ningún sitio. Ni siquiera en España. Soy autora Indie y no tengo una editorial que me prepare presentaciones. Pero creo que eso va a cambiar dentro de poco. Y la verdad, me muero por hacer presentaciones, firmar libros... Pero sobre todo, me encantaría poder ir a México porque allí es donde más éxito está teniendo mi trilogía. Y me siento muy agradecida por ello. Así que, me encantaría poder ir a visitaros un día. Estoy segura de que lo conseguiré.

Rebeca R. Rodríguez nació en Madrid en 1978. Se dedica a escribir profesionalmente desde los 24 años; estudió Dirección y Guión de Cine. También le gusta el dibujo y el diseño gráfico y ha participado en diversos concursos literarios. Le puede seguir en la cuenta de twitter @Rebeca_R_R o en Facebook como Rebeca Rodriguez Rodriguez.

alejandro.evaristo@milenio.com